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Captura-de-pantalla-2015-04-06-a-la(s)-13.58.46El Hospital Virgen de Guadalupe es un centro de referencia en cirugía ortopédica y traumatológica. Este centro cuenta con la profesionalidad del doctor Máximo Abellanas Oar, médico traumatólogo y cirujano ortopédico, que lleva más de 40 años ejerciendo.

En esta ocasión, el doctor Abellanas nos hace un recorrido por cinco periodos en la vida de las personas y los problemas que las rodillas presentan en cada uno de ellos.

Infancia

Comenzamos por la infancia, donde requiere especial vigilancia por parte del pediatra (y si es preciso la colaboración del traumatólogo) el control sobre el alineamiento de las piernas. “No suelen pasar desapercibidos los defectos de apoyo de los pies pero se suele prestar menos atención a la posición de las rodillas”, apunta el doctor. Las rodillas deben tocarse con el niño de pie a la vez que se tocan los tobillos. Si se tocan y los tobillos quedan separados decimos que el niño tiene un genu-valgo (conocido popularmente como piernas en X). Si las rodillas están separadas y los tobillos en contacto, decimos que tiene un genu-varo (piernas O, también conocido como piernas arqueadas).

En el primer caso, (piernas en X), “el niño tiene dificultades funcionales, corre mal, se tropieza, se cae con frecuencia., y con el paso del tiempo presenta un problema estético, que es motivo de complejos”. En el segundo caso (piernas en O), “no presentan problemas en la función e incluso para algunas actividades deportivas es ventajoso”. Muchos grandes futbolistas tienen este defecto en alguna medida, lo cual contribuye a que no suponga un problema estético.

Puede corregirse en los primeros años del desarrollo, antes de los 8 o 10 años. Por lo que es aconsejable la consulta al especialista para intentar prevenir los trastornos que hemos citado, evitando que los niños o las niñas “sean considerados como torpes en el ejercicio y con un defecto estético no menos importante”.

Pubertad

En la pubertad y hasta el final del desarrollo, además de los defectos antes citados que no se hallan diagnosticado en el primer periodo, requieren “especial atención los dolores con limitación funcional y abultamiento en la cara anterior de la rodilla”, por alteraciones en las zonas del cartílago del crecimiento de la tibia o en las zonas laterales por problemas del cartílago del crecimiento del fémur o de la tibia. “Estos problemas deben ser diagnosticados y tratados para evitar deformidades posteriores. “Es importante saber que los dolores secundarios a estos problemas son de aparición intermitente; esto es muy importante señalarlo para informar bien a padres y docentes.

Juventud y madurez

En el periodo juvenil y de madurez, los principales motivos de consulta son las lesiones traumáticas, esguinces, roturas ligamentosas, rotura de meniscos y fracturas. “La precisión en el diagnóstico de manera precoz, permite curar, reparar o resolver las diversas lesiones, por ello se necesita una valoración inmediata por parte del traumatólogo”.

La primera prueba complementaria será la radiografía y en caso de duda la resonancia magnética nuclear. “Puede parecer un gasto innecesario, pero nos permite ver con precisión las lesiones que de otro modo pasarían desapercibidas” subraya Abellanas, que pone como ejemplo el edema óseo, las contusiones óseas, microfracturas, lesiones de cartílago y de meniscos. “Con un diagnostico correcto el tratamiento permite una recuperación más rápida y evita las secuelas”. Para la resolución de problemas intra-articulares disponemos hoy día de la artroscopia, “que nos permite confirmar los diagnósticos y corregir las lesiones con poco traumatismo quirúrgico”.

Senectud y artrosis

Por último, en los dos periodos finales de la vida aparecen los problemas degenerativos (artrosis) y deformidades secundarias que son objeto de dolor y limitación funcional progresiva. “En esta fase el ejercicio físico con ayudas para la marcha, bastones, muletas, bicicleta, gimnasia acuática, etc., puede mejorar la calidad de vida”. Si persisten las molestias y aumenta la limitación funcional se plantea en la actualidad la sustitución articular mediante el implante de prótesis.

“El objetivo principal en este periodo de la vida es poder mantener una actividad física regular y constante para evitar las atrofias musculares óseas y neurológicas”. Se discute cuál es la edad a partir de la cual se puede proponer el implante de una prótesis. “En mi opinión cuando la limitación funcional y el dolor es severo y está deteriorada la calidad de vida no está justificado esperar a que pasen los años sino existe otra alternativa” zanja Abellanas.

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