Mauthausen

Salir de la Guerra Civil Española para entrar de lleno en la II Guerra Mundial. La historia de los más de 300 extremeños, un dato siempre sujeto a cambios porque “puede aparecer nueva documentación”, cuenta Pepe Hinojosa, profesor del Centro de Educación Permanente de Adultos (CEPA) de Cáceres y responsable de la la Delegación de Extremadura de la ‘Amical de Mauthausen y otros campos y de todas las víctimas del nazismo de España’.

Bajo esta premisa, la exposición ‘Republicanos españoles en los campos nazis’ puede verse en Centro de Educación para Personas Adultas de Cáceres hasta el 17 de mayo de nuevo para poner en valor la educación por la memoria.

La muestra, en la que se pueden observar imágenes icónicas como la visita de Himmler, testimonios de la barbarie nazi con cuerpos demacrados o la famosa liberación del campo, está compuesta por 25 paneles que explican, además, el complicado exilio de los republicanos españoles justo en el momento en el que se conmemora el 74º Aniversario de la liberación del campo de concentración de Mauthausen.

“La única manera de parar a los negacionistas es realizar estas actividades por la memoria”

“Hace poco se abrió un campo de concentración en Chechenia para homosexuales”, afirma Hinojosa, “Los Derechos Humanos no se regalan, hay que defenderlos siempre”, sentencia, “para ello es fundamental tener memoria”, apostilla.

Así, con esta exposición se cuenta una historia metida en el cajón de la memoria, la de más de 9.000 republicanos españoles que pasaron por los campos de concentración nazis. El 65% de estas personas murieron.

El campo con mayor número de españoles fue el de Mauthausen, en Austria, donde llegaron unos 7.000 españoles, sobreviviendo tan solo unos 2.200. En esta muestra tampoco se olvida a los 500 españoles del campos de Buchenwald o Dachau. Además, también perecieron 400 en el campo de Neuengamme así como unos que estuvieron en permanecieron en el de Sachsenhausen. Por último, hubo 500 españoles que estuvieron presos en otros campos como Ravensbrück, Aurigny, Natzweiler-Struthof, Flossenbürg, entre otros.

Actividades para la memoria

Esta actividad, que se complementa con charlas de investigadores, testimonios directos de víctimas del holocausto y visionado de películas como ‘La Profesora de Historia’ o ‘El Silencio de Otros’, se encuadra dentro del plan de actividades que está llevando a cabo el CEPA de Cáceres al integrarse en la Red de memoria y prevención del fascismo, ‘Nunca Más’, de la Amical de Mauthausen y que a lo largo de este curso se ha centrado en la iniciativa de ‘Aproximación didáctica a la deportación española y extremeña a los campos de concentración nazis’.

“La única manera de parar a los negacionistas es realizar estas actividades”, señala Hinojosa. “Tenemos las pruebas de que existió, hay un certificado de defunción de un hombre de Granja de Torrehermosa con todo tipo de detalles”. En cuanto al auge de la intolerancia, “lo mejor que podemos hacer es difundir este horror y no olvidar la represión de los 40 años de dictadura”, concluye.

Trescientos extremeños en el horror
Según los investigadores, de los más de 9.000 españoles deportados unos 300 eran extremeños y de ellos murieron 202.
La mayor parte procedían de la provincia de Badajoz con 220 prisioneros, originarios de localidades como Fuente de Cantos (22 deportados), Azuaga (16 deportados), Ribera del Fresno (9 deportados), Olivenza (8 deportados) y Valverde de Leganés (8 deportados).
El resto, 70, eran de la provincia de Cáceres, sobre todo de Alía y Talavera la Vieja con cinco 5 deportados respectivamente y Berrocalejo, Asimismo, Cáceres, Cañamero y Madroñera cuentan con 4 deportados de cada uno.
La mayoría de ellos estuvieron en el campo de concentración de Mauthausen y 194 murieron en el subcampo de Gusen.

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