El jazz goza de buena salud gracias a los músicos
Javier Pulpo.

Para un músico debe ser muy duro no tener el calor del público… ¿cómo has pasado el confinamiento?

Para un músico no tener su alimento principal, que es estar encima de los escenarios y no tener al público cerca es duro, pero más duro ha sido para todo el personal sanitario y todas las familia que por desgracia han perdido a sus seres queridos. El confinamiento ha sido duro, como para todos. Yo he aprovechado para leer algún libro pendiente y sobre todo para componer y avanzar proyectos que tengo en mente. También para reflexionar sobre la escala de valores de la vida. Cuando pasan estas cosas hemos de parar y pensar, qué cosas son importantes y cuales no. Aun así siempre he intentado ser optimista y sacar lo positivo de estas lecciones de vida.

Imagino, que el terreno laboral ha sido dramático…

En lo laboral ha sido un drama para todos, no solo para el sector de la música. El problema no es que haya sido un drama, porque en los meses del confinamiento los músicos solo estábamos engrasando la maquina para empezar la temporada, el drama está siendo ahora. Por norma general la temporada de conciertos empiezan a partir de mayo aproximadamente, y quizá se haya reaccionado tarde a la hora de estipular las condiciones de seguridad para poder trabajar esta temporada, por lo tanto nos está costando mucho remontar el vuelo. Bajo mi punto de vista, creo que estás situaciones se convierten en un caos y cuesta mucho organizar todo. Tampoco podemos olvidar y poner en valor el trabajo, que están realizando muchas personas para que volvamos a la normalidad lo antes posible.

Pasemos a la llamada ‘nueva normalidad’ ¿cómo surge el I Jazz Festival de Cáceres?

El germen de este festival lo sembramos Diego Barriga y yo en los años 2010 y 2011,(libremente se puede consultar la hemeroteca), creando las dos primeras ediciones del “Festival Internacional de Jazz Ciudad de Cáceres” en la sala Boogaloo, las cuales se realizaron sin ningún tipo de ayuda institucional y totalmente auto gestionado. Aun así conseguimos traer figuras de primera línea como fue la cantante portuguesa Joana Machado, que actuó en la segunda edición. Aclaro todo esto por aquello de que algunas personas coqueteen con la teoría descabellada de que esta propuesta es una idea robada, o se cuelguen estrellitas de galaxias que desconocen.

Ahora este proyecto lo ponemos en pie a través de la asociación de reciente creación Jazzeres, la cual la integramos profesionales y titulados universitarios en esta especialidad, contando con el respaldo y apoyo de la Junta de Extremadura, Cemart, Consorcio Gran Teatro y Ayuntamiento de Cáceres. En esta edición desde Jazzeres hemos colaborado solo y exclusivamente con la propuesta artística. Bajo nuestro punto de vista esta primera edición del festival, tenía que estar integrada por proyectos consolidados y por aquellos músicos extremeños de jazz que están presentando sus trabajos discográficos, que por cierto han sido auto editados. Creemos que es un criterio justo y , que reconoce el esfuerzo que hacen estos músicos por el jazz en Extremadura.

¿Qué vamos a poder ver?

Sin duda alguna, una representación del más alto nivel de jazz en nuestra región. Tenemos que destacar , que músicos como Javier Alcántara han sido premiados en certámenes de jazz importantes como es el “Concurso Festival Portón del Jazz de Alhaurín de la Torre”, el cual ganó en 2016. Ahora nos presenta su disco “Ikigai” el que es ya su tercer álbum. Iván Sanjuán está inmerso en la gira “GPS” presentando su disco “ Friendship” que fue grabado el año pasado en Lisboa, contando con uno de los máximos exponentes del jazz de la capital lusa como es Andre Fernandes. Narci González nos presenta ‘Nothing Changes’ su primer trabajo discográfico como líder y donde cuenta con la participación de músicos muy reconocidos a nivel nacional e internacional como el gran Perico Sambeat, el granadino Julián Sánchez o los portugueses Nuno Ferreira, Joel Silva y Antonio Quintino. El primer día podremos escuchar a Luis Verde. Músico cacereño afincado en Madrid, que ha sido galardonado con multitud de premios de jazz como el V concurso de jazz ciudad de Barcelona 2009 o el primer premio en el circuito de música INJUVE 2008, con el grupo Citric Trio, a demás de haber participado en multitud de festivales nacionales e internacionales. Además, el primer Jazz Festival Cáceres contará con actividades paralelas en el centro de la capital gracias a la música en la calle de Berzosax, también los días 7 y 8 de agosto, a partir de las doce de la mañana en la calle San Pedro de Alcántara, el parque Gloria Fuertes y la Plaza Mayor.

Entonces, el jazz en Extremadura goza de muy buena salud, ¿verdad?

– Se puede decir que sí. Pero no ha sido fácil. El jazz goza de buena salud gracias al esfuerzo que hemos hecho los músicos que nos dedicamos a este estilo desde hace ya unos años. Muchos de nosotros, la mayoría, hemos tenido que salir a formarnos profesionalmente y académicamente fuera de la región e incluso fuera de nuestro país, por falta de esta oferta formativa en nuestra comunidad autónoma. Este déficit cada vez es menor, debido a la puesta en marcha de iniciativas como el Instituto de Jazz de Extremadura, impulsado por el saxofonista Narci González, el Festival Internacional de Jazz de Badajoz, que dirigen Javier Alcántara y Pablo Romero, o la implantación de bajo y guitarra jazz en el Grado Medio en el conservatorio “Hermanos Berzosa” de Cáceres, propuesta llevada a cabo por el profesor y músico de jazz Enrique Tejado. Todas estas iniciativas y manifestaciones de jazz en nuestra región están creando un caldo de cultivo increíble y haciendo que este estilo, que amamos, esté captando cada vez más adeptos y seguidores a este lenguaje universal , que es el jazz.

En tiempos de pandemia ¿es la música más necesaria que nunca?

La música es necesaria siempre. Pero si es cierto, que en estos tiempos tan difíciles, la música nos ayuda a canalizar nuestros sentimientos. Bajo mi punto de vista, no tenemos que olvidar, que al fin y al cabo la música no deja de ser una terapia, que nos ayuda con nuestros estados de ánimo, ya sea cuando estamos tristes o alegres, y sin duda alguna nos ayuda a canalizar nuestros sentimientos. La vida sin música es menos vida.

Para terminar ¿por qué nadie se puede perder el I Jazz Festival de Cáceres?

Creo que es una buena oportunidad para escuchar propuestas musicales originales de gran nivel. También es una oportunidad de apoyar a nuestros artistas después de tanto tiempo sin poder realizar su actividad vital, que no es otra que mostrar su trabajo al público encima de un escenario. Y por último, una gran oportunidad para volver por un momento a la normalidad que teníamos antes, y olvidar por algún instante todo lo que está pasando.

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