La magia de Guadalupe llena de sabor MasterChef

En tiempos de confinamiento nada mejor que gastronomía. La noche de ayer se estrenó en RTVE la 8 edición de MasterChef, que llegó como un rayo de luz a una parrilla televisiva monopolizada por la crisis sanitaria del COVID-19. 

Además, tuvo como protagonista al Real Monasterio de Santa María de Guadalupe en la prueba de exteriores. 

Así, antes de llegar a Guadalupe, el programa emitió una pieza sobre lo espectacular e «imponente» como su Monasterio. En el mismo, y a vista de pájaro, recordaron que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que «Cristobal Colón se encomendó a la virgen antes de partir a América». 

Según los conductores del programa, «este reto os va a marcar para siempre», recalcaron a los concursantes y aspirantes con sus delantales blancos y negros.  

La prueba

De esta manera, los diez concursantes definitivos, que llegaron al corazón de Extremadura tras pasar una criba de 17 aspirantes, se enfrentaron a una prueba junto con otros diez delantales negros, que lucharon por su última oportunidad.  

Los jueces, Jordi Cruz, Samantha Vallejo-Nágera y Pepe Rodríguez, fueron los encargados de hacer los cuatro equipos. El menú fue típicamente extremeño y tuvo como protagonistas a productos de la tierra, que venían avalados por el sello ‘Alimentos de Extremadura’, toda una garantía de calidad. Además, se dieron un homenaje con la famosa morcilla de Guadalupe. Cabe destacar que Samanta Vallejo Nájera confesó que la Torta del Casar es su queso favorito. 

Así, los platos escogidos estaban basados en las recetas moncalales, pero con el «toque de MasterChef»: sopa de cebolla con chips de alcachofa y yema de huevo curada para el equipo verde. El equipo azul se encargó del bacalao monacal, elaborado con espinacas crujientes, parmentier de patata, huevo duro y vinagreta de almendras. Por su parte, el equipo rojo elaboró el ‘Cabrito en adobo con pomada de manzana y peras y patatas torneadas. Por último, el equipo rojo puso la guinda del pastel con el postre de ‘Flores extremeñas con Torta del Casar y espuma de albahaca’. Los comensales fueron 160 peregrinos y devotos de la Virgen de Guadalupe. 

Sin embargo, en el primer programa se notó la falta de experiencia de los concursantes. El ritmo era lento, calcularon mal las cantidades y hubo varios malos entendidos entre los equipos. 

Otro de los grandes errores fue que se colara un mosquito en la elaboración de las flores. 

No obstante, los jueces terminaron felicitando a los cuatro equipos porque no cancelaron ningún plato. De ellos, destacó el Iván por su gran liderazgo y Sonsoles, que hizo una prueba «de aplauso». 

Por su parte, del grupo de delantales negros únicamente Andy, Michael y Juani pasaron la prueba y se convirtieron en aspirantes. 

Otro del los grandes fallos fue el cocinar con un mosquito en la elaboración: «Esto es una cerdada», le decía Jordi a Mónica, que había sido la responsable. 

Aún así, los jueces de MasterChef acabaron felicitando a los cuatro equipos por no haber cancelado ningún plato y sacar todos ellos. Iván fue uno de los aspirantes más destacados por su liderazgo, así como Sonsoles que hizo una prueba «de aplauso». Ambos del equipo azul, que fue el salvado de la entrega. 

Además, los delantales negros conocieron el veredicto definitivo: Andy, Michael y Juani, fueron los únicos que se convirtieron en aspirantes.

Por tanto, se enfrentarán a 13 semanas de fogones y platos de vanguardia Luna, Mónica, Ana, Saray, Iván, Teresa, Adrienne, Sonsoles, Rosa, Fidel, José Mari, Juani, Andy, Michael, Sara Lúa y Alberto.

Un casting de lo más variopinto, que una vez más conquisto las redes, haciendo que el programa y Guadalupe fueran trending topic.

Guadalupe, un entorno mágico

Como comensales especiales, no quisieron perderse la cita el alcalde de Guadalupe, Felipe Sánchez Barba, que destacó que este año la localidad es Destino Peregrino. Estuvo acompañado por Carlos Carlos, presidente en funciones de la Diputación de Cáceres, que resaltó «el entorno y el paisaje» del Geoparque Villuercas Ibores-Jara.

Además, de los platos de MasterChef, conviene recordar otras delicias de la zona como son el Queso de las Ibores, la Miel Villuercas Ibores y el vino Ribera del Guadiana, todas ellas Denominaciones de Origen Protegidas. 

Para concluir, solo esperamos disfrutar de una gastronomía, de los paisajes y del patrimonio de este enclave en unas semanas ¡Ánimo!

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