Rafael Mateos, alcalde Ayuntamiento de Cáceres
¿Dónde estaba Rafa Mateos hace 20 años, en 2006, cuando empezaba Avuelapluma?
En 2006 estaba encerrado opositando. Terminé la carrera en junio de 2004 y me dediqué a preparar las oposiciones hasta 2007. Fueron años de estudio muy intensos, unas diez horas diarias. En octubre de ese mismo año empecé a trabajar en la Asamblea.
Cuando hemos estado repasando la portadas de estos años vemos que hay temas que siguen algo encallados, pero en otros se percibe un cambio de la ciudad muy significativo.¿Cuáles han sido los cambios más importantes desde el punto de vista cultural?
Yo creo que el gran cambio es que la cultura se ha popularizado. Hoy la mayoría de la sociedad cacereña disfruta de la cultura. Hace 20 años la oferta era mucho más limitada y los referentes eran pocos. Ahora hay una programación mucho más amplia y diversa, capaz de llegar a distintos públicos. Ese es, sin duda, uno de los grandes avances de la ciudad.
¿Qué diferencia hay entre la candidatura cultural actual y la de hace años?
El proyecto de Cáceres 2016 era más cerrado. El de 2031 es mucho más abierto, porque entiende la cultura como un elemento transformador de la sociedad. Y no solo porque lo digan las instituciones, sino porque la propia ciudadanía lo siente así.
¿Cuál es el principal reto de cara a 2031?
Desde el punto de vista institucional, el objetivo es lograr la Capital Europea de la Cultura. Pero más allá de eso, el reto es conseguir que la cultura impregne el día a día de la ciudad. Que no se limite a grandes eventos, sino que esté presente todo el año, en todos los barrios y con la implicación de asociaciones y colectivos.
¿Está creciendo ese tejido cultural?
Sí, y es algo muy llamativo. En un momento en el que el asociacionismo en general está a la baja, en torno a la cultura ocurre lo contrario. Surgen nuevas asociaciones constantemente. Eso demuestra que la cultura está viva y que tiene un papel muy importante en la cohesión social.
Mi objetivo es que la gente joven pueda quedarse en Cáceres
¿Qué hitos han marcado la evolución cultural de Cáceres?
Hay dos fundamentales. Por un lado, la declaración como Patrimonio de la Humanidad en 1986, que supuso un punto de inflexión enorme. Y, más recientemente, la llegada de Helga de Alvear, que introdujo la contemporaneidad en una ciudad muy centrada en su pasado.
¿Qué impacto ha tenido el Museo Helga de Alvear?
Ha sido clave. Ha situado a Cáceres en el mapa nacional e internacional del arte contemporáneo. Además, ha tenido un efecto claro en la regeneración urbana y en la dinamización de zonas de la ciudad.
¿Qué otros proyectos marcarán el futuro cultural de Cáceres?
El proyecto del Madruelo va a ser muy importante, con colecciones de gran nivel internacional. También la llegada de la red de fundaciones como Fundación MAPFRE, que va a aportar programación cultural de primer nivel y abrir nuevos espacios a la ciudadanía.
¿Qué modelo de ciudad persigue como alcalde?
Mi objetivo es que la gente joven pueda quedarse en Cáceres. Que tengan oportunidades para desarrollar su vida aquí. Para eso necesitamos empleo, innovación y una ciudad dinámica, tanto desde el punto de vista económico como cultural.
¿Cómo se consigue el equilibrio entre tradición e innovación?
Ese equilibrio ya existe. Somos Patrimonio de la Humanidad, pero también tenemos uno de los museos de arte contemporáneo más importantes de Europa. Esa combinación entre historia y vanguardia es una de nuestras grandes fortalezas.
¿Cómo le gustaría ver Cáceres dentro de 20 años?
Me gustaría que pudiéramos decir que fuimos Capital Europea de la Cultura en 2031, que somos un referente cultural a nivel nacional e internacional y, sobre todo, que somos una ciudad de oportunidades, abierta a Europa y al futuro.

































