Conrado Gómez. Premios Avuelapluma 2019

Los Premios Avuelapluma nacieron como homenaje al milagro de haber conseguido editar 100 números de una cabecera cultural y gratuita en Cáceres. Muchos de ustedes nos acompañaron ese 13 de marzo de 2006 en nuestro primer ejemplar. Las caras entonces eran de incredulidad, pues contra todo pronóstico, en medio de una crisis galopante, seguíamos manchando de tinta periódicos cada lunes. 13 años desde ese primer número. 12 años de premios. El lunes sale a la calle el número 606. Y seguimos asistiendo atónitos a la supervivencia de la prensa gratuita en Cáceres. Un proyecto que se mantiene gracias al tesón y la resistencia del equipo de profesionales de Avuelapluma y Amantesdementes, y de vosotros, porque sin vuestra complicidad sería imposible.

Menuda fecha esta de los Premios Avuelapluma, después de unas elecciones, a escasas semanas de las siguientes y apenas nos recuperamos de los mensajes de campaña de las nacionales y ya están asomando los de las europeas, regionales y locales… Y ahora qué vamos a hacer 4 años sin elecciones.

Seguimos asistiendo atónitos a la supervivencia de la prensa gratuita en Cáceres

No me negarán ustedes que esto del marketing político es todo un arte: Valor Seguro, Haz que pase, Vamos Ciudadanos, La historia la escribes tú, o por España. Toda una serie de proclamas que para mover el voto, no se asusten que no vamos a analizar los resultados, hoy hemos firmado el armisticio político, nos hemos acogido a sagrado y hoy todos vamos a una con la Cultura… Una cultura que no puede relegarse a la última pregunta de un debate porque es la cultura la que fomenta el espíritu crítico y nos hace libres. Una cultura que en Extremadura se manifiesta a través de numerosos proyectos que surgen de la sociedad civil. Proyectos que invierten, dan empleo y expanden la marca Extremadura más allá de Instituciones y administraciones públicas. Administraciones que deben cambiar la forma en la que se relacionan con estos colectivos mediante subvenciones marginales, deben apoyarse en el tejido asociativo, convirtiéndolos en sus venas y arterias, en su corazón, sin miedo a perder visibilidad y sin temor a no salir en la foto.

No es cierto que en Cáceres no haya nada, muy al contrario, goza de una fantástica salud con diversas asociaciones y colectivos que ponen en pie fantásticos proyectos como el Irish Flead, el festival de Blues, o que editan centenares de libros como Letras Cascabeleras o Ediciones Liliputienses. Incluso apuestas tan vitamínicas para la ciudad como MALTRAVIESO TEATRO, que desgraciadamente tuvo que cerrar las puertas de su sala hace escasos meses, es esa gente que lo intenta, que no se conforma, que desafía el temporal la que tenemos que reconocer hoy porque mañana cuando se levanten después de la resaca emocional y miren esta pluma de hiero sabrán que no están solos, que apreciamos cada lágrima y desvelo, que les acompañamos en las horas complicadas que dan forma a un proyecto cultural.

Cultura es cada minúsculo pedazo de todo lo que nos haga pensar, es una presentación del último poemario de tu vecino con tres personas en la sala o un concierto con miles de gargantas. Un disco editado a base de micro-mecenazgo o una puesta en escena millonaria porque detrás de cada creación, en el fondo, subyace el mismo espíritu de generosidad.

Esto va de Libertad, decía Esquerra Republicana en su campaña. Esto sí que va de libertad, la libertad para tener las mismas oportunidades que el resto de España, la libertad para coger el tren y llegar a tiempo y de una sola pieza, la libertad para que nuestros se marchen a trabajar fuera si quieren, no porque no tengan más remedio.

Y no podríamos olvidarnos del día que se celebra mañana el Día Mundial de la Libertad de Prensa (pasado viernes), algo que debiera estar asumido y protegido por los gobiernos como labor fundamental para controlar los gobiernos supone a día de hoy una amenaza para el poder. En 2018 más de 80 periodistas fueron asesinados y 348 encarcelados. En lo que va de 2019 8 asesinados y 175 encarcelados más otros 150 blogueros. Son cifras escalofriantes que deben hacernos pensar que nos queda mucho camino por recorrer.

La cultura debe fomentar esa libertad, ser reivindicativa, buscar la igualdad propiciando un periodismo comprometido y valiente, un periodismo que nos una. No me gustan los bloques de derecha o izquierda, ni los frentes porque recuerdan al tiempo en el que el mundo se dividía en dos. Soy más de Colectivos vecinales, de asociaciones culturales, de plataformas cívicas. No me gusta militar en un partido, prefiero participar o colaborar o empatizar. El lenguaje es también cultura y con él moldeamos el mundo, porque decía García Márquez en “Cien Años de Soledad” que “al principio las cosas eran tan recientes que para nombrarlas había que señalarlas con el dedo”…

Pues bien, volvamos a nombrar a las cosas, redefinamos los conceptos, integremos y no separemos, trabajemos lo común y olvidemos las diferencias porque sólo así construiremos un proyecto de futuro para Cáceres. Cosechemos los afectos porque como decía José Mujica sobre ese pilar construiremos todo lo demás.

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