Cáceres celebrará la Feria de San Miguel en formato pequeño en sus próximas ediciones
El alcalde de Cáceres, Luis Salaya, y la concejala de Festejos, Fernanda Valdés, en una rueda de prensa - EUROPA PRESS

El alcalde de Cáceres, Luis Salaya, ha adelantado que el ayuntamiento quiere «mantener» la celebración de San Miguel con un formato de feria «reducido». Así, para próximas ediciones se celebraría una Feria de Día en el centro de la ciudad, pues que la instalación de atracciones y puestos en el recinto ferial supone una inversión de unos 50.000 euros para las arcas municipales y «hay que hacer números».

«Nos gustaría mantener San Miguel en Cáceres y se mantendrá de alguna forma, y lo que queda por saber es si será en este formato o en otro», ha indicado el regidor, que ha informado de que sí se baraja la Feria de Día como «un buen revulsivo» para el sector.

Con respecto a instalar atracciones en el ferial, el alcalde ha indicado que se tendrá que valorar porque «se están haciendo números de lo que cuesta». Cabe destacar que el consistorio ingresa por las tasas que cobra a los feriantes y aporta el gasto de servicios de horas extras de Policía Local, limpieza o autobuses, por lo que hay un déficit de unos 50.000 euros.

«Nos gustaría que fuera una feria más pequeña que la de San Fernando porque ha sido una muy buena experiencia y el otoño es una buena época para celebrarla», ha señalado el regidor. No obstante, ha explicado que pese a que «nos gustaría mantener algo» el gobierno local está «en fase de hacer números porque todo cuesta mucho dinero»

A preguntas de los medios sobre este asunto tras la petición de los feriantes de mantener las dos citas de ferias (mayo y septiembre) en el calendario de la ciudad, el alcalde ha insistido en que «todo tiene un precio» y hay que estudiar la viabilidad y el equilibrio financiero porque «organizar unas cosas supone, a veces, renunciar a otras»

Sin embargo, ha insistido en que, «en un formato o en otro», al ayuntamiento cacereño, sí le gustaría mantener las dos fechas de San Fernando y San Miguel, como se hizo hasta 1987, que fue la última vez que se celebraron las dos ferias.

En este sentido, Salaya ha realizado un balance de la feria celebrada desde el 23 de septiembre hasta ayer 4 de octubre, debido al traslado de la feria de mayo, y que ha supuesto un revulsivo para el sector de las atracciones y puestos de comida. «Ha habido un comportamiento ejemplar», ha dicho el regidor respecto al público que ha participado en la celebración, donde no se habían instalado casetas de bares debido a la situación sanitaria derivada de la pandemia.

«Ha sido una muy buena experiencia y, al ritmo que la normativa va permitiendo una mayor flexibilidad en el ocio regulado, los botellones en zonas no autorizadas van reduciéndose», ha finalizado.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here