La bruja Circe

Los grandes cambios de la humanidad no nacieron de un golpe de ingenio o consciencia. Para cada uno de ello hubo un caldo de cultivo,  de mentes o consciencias que prepararon la cama para que se dieran. 

Sin duda la semilla de los cambios y los nuevos logros están en cada uno de nosotros, pero el fértil substrato del que surge la chispa es fundamental y eso es un cultivo que se hace cada día y lo hacemos entre todos.

El cambio lo hacemos, educando a nuestros  niños, impulsando y creando leyes, pero también lo hacemos con los actos pequeños de cada día, cuando cuidamos los detalles y a la naturaleza, cuando respetamos a las persona con las que trabajamos o con las que nos cruzamos cada día, cuando cuidamos unos de otros, cuando aprendemos a perdonarnos, cuando nos cuidamos.

Cuando mantenemos la mente abierta, reclamos para todos justicia y a la vez sabemos dar misericordia. Cuando reconocemos en cada persona un igual a nosotros. Cuando dejamos de quejarnos para aportar y dejamos de criticar para informamos bien y analizar. Cuando dedicamos tiempo a formarnos, a aprender, a ser felices, a agradecer. Y lo hacemos porque con cada una de estas cosas creamos energía positiva que se expande y se contagia y así ayudamos a sanar la vida y a ser creadores del bien.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

This site uses Titan Security to reduce spam. Learn how your comment data is processed .