urología

“Orinar mal se da tanto en hombres como mujeres, porque de cada cinco pacientes, dos son mujeres; aunque la gente suele relacionar al urólogo como si fuese el ginecólogo de los hombres, y esto no es así” explica el doctor E. J. Romero González, en el Hospital Virgen de Guadalupe (primera clínica privada que ofrece cirugía en casos relacionados con la urología).

Al agrandamiento de la próstata generalmente se le llama hipertrofia o hiperplasia prostática benigna (HPB). El crecimiento prostático es una afección común, relacionada con los cambios hormonales, que tienen lugar a medida que el hombre envejece. Las enfermedades de la próstata pueden llegar a ser muy preocupantes pero es importante saber que la HBP no es cáncer de próstata, ni llega a serlo aunque se deje sin tratar. Sin embargo, ambas patologías pueden desarrollarse al mismo tiempo al ir envejeciendo, por lo que conviene consultar con el urólogo para exponerle cualquier preocupación al respecto.

Los síntomas del tracto urinario inferior (STUI), sobre todo si son muy molestos, pertenecen a la esfera de lo íntimo y privado de la persona. Muchos hombres prefieren no hablar con nadie de su problema o incluso no ir al médico, pero no debe permitir que un problema de próstata controle su vida.

¿Qué síntomas alertan de que la próstata no funciona bien?

DOLOR-TESTICULAR

Orinar mal. Entendemos por orinar mal, que una persona vaya al baño 20 veces al día, que el chorro sea flojo, despertarse durante la noche para orinar, seguir con la sensación de que no has vaciado la vejiga por completo. Cuando se tengan estos síntomas hay que acudir al especialista y descartar males mayores como un cáncer. Aunque es mucho más común orinar mal porque la próstata la tengas grande, que porque tengas un cáncer, pero hay que descartar esa posibilidad.

Orinar mal se da tanto en hombres como mujeres, porque de cada cinco pacientes, dos son mujeres.

Diagnóstico, vigilancia activa y tratamiento

Los síntomas antes descritos pueden corresponder a muchas enfermedades, no únicamente al crecimiento prostático. Por esa razón, puede ser necesario realizar varias pruebas para que el médico pueda establecer un diagnóstico.

Si padece crecimiento prostático benigno (CPB) pero no tiene ningún síntoma molesto en el tracto urinario inferior (STUI) lo normal es que no necesite fármacos o cirugía para su afección.

La vigilancia activa es una buena opción antes de prescribir un tratamiento si sus síntomas son leves y si su calidad de vida no se ha deteriorado. Aunque lo parezca, no se trata de un planteamiento pasivo, ya que incluye frecuentes revisiones para comprobar si la situación no se agrava.

Si los síntomas son tan graves que afectan a la calidad de vida, entonces se aconseja seguir un tratamiento farmacológico.

Tratamiento quirúrgico

Si su médico le recomienda un tratamiento quirúrgico, debe saber que existen distintas opciones para que pueda considerarlas con él y conjuntamente decidir cuál es la más indicada.

Durante una intervención quirúrgica el médico elimina la parte agrandada de la próstata (también conocida como adenoma). Hay distintos tipos de procedimientos, todos ellos encaminados a aliviar sus síntomas y a mejorar su flujo miccional. 

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