Rito de amor

Minimalismos
Vicente Rodríguez Lázaro

El río nace del fulgor pasional entre el sol y la montaña con proporciones mínimas y austeras. Surge el néctar y el esperma que da al río su existencia tras el beso de los rayos.

Un hilo sencillo de agua que se desliza furtivo por el filo de las rocas va cogiendo metro a metro el zumo de los encuentros entre los vivos amantes y llevándolo hasta el valle para verter en su vientre la semilla de la vida que transforma la llanura en el huerto primordial y el alimento para el mundo.

 
 
 
 
 
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Montes y ríos cohabitan en completa armonía. Son el fruto del amor que la Naturaleza expande sobre el cuerpo del planeta para que la vida crezca en constante proyección.

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