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Minimalismos
Vicente Rodríguez Lázaro

La existencia humana está siempre repleta de elementos discordantes, situaciones contrapuestas y sucesos enfrentados.

El día nos da la lucidez, el trasiego dinámico, la acción expandida por los ambientes precisos donde se extiende la acción.

La noche da el recuento de los diversos resultados, la reflexión serena, el reposo necesario para el siguiente día de lucha denodada.

También los sentimientos resultan anacrónicos en muchas ocasiones: el amor y el odio están siempre enfrentados. La ira y la templanza caminan paralelas. La tristeza y la felicidad comparten los paisajes del devenir humano. El trabajo y el paro serpentean por las llanuras de sociedades confusas. El ruido y el silencio ocupan vías idénticas según la situación.

Claridad y oscuridad, luces y tinieblas conviviendo en armonía en un mundo diseñado para la construcción de seres trascendentes.

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