La Junta solicita la declaración de BIC al conjunto de Casas del Turuñuelo
Excavaciones en el yacimiento tartésico de El Turuñuelo, Guareña

El Diario Oficial de Extremadura (DOE) publicó ayer lunes 8 de junio, la resolución para incoar el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) para el conjunto arqueológico de ‘Casas del Turuñuelo’. Este yacimiento está ubicado en el término municipal de Guareña (Badajoz) y así se quiere reconocer y proteger este elemento del patrimonio cultural extremeño.

El conjunto arqueológico de ‘Casas del Turuñuelo’ tiene origen tartésico. En concreto, se trata del edificio protohistórico construido en tierra mejor conservado del mediterráneo occidental. De hecho, conserva sus dos plantas constructivas.

Gracias a este “excelente estado de conservación” los expertos han podido documentar técnicas constructivas hasta ahora desconocidas de la cultura tartésica, muchas de ellas atribuidas a épocas posteriores.

Cabe subrayar la existencia de una bóveda de ladrillo que cubría la estancia principal, de 60 metros cuadrados, así como los grandes sillares elaborados con mortero de cal empleados para la construcción de una escalinata monumental de casi tres metros de altura, que servía para comunicar el patio con la planta superior.

Así, queda constatado el dominio en el empleo de la cal. Tanto es así que hay constancia de una bañera esculpida sobre un bloque de este material, o los enlucidos de diferentes colores que decoran los alzados de adobe de las estancias del edificio. Todos estos elementos revelan “la capacidad y el conocimiento arquitectónico de la cultura tartésica en su fase final”, ha detallado la Junta en nota de prensa.

Habitación del banquete

Dentro del conjunto arqueológico destaca la denominada ‘habitación del banquete’. Su nombre corresponde al hallazgo de un importante conjunto material que guarda relación con la celebración de un gran banquete ritual construido en torno a un altar en forma de piel de toro extendida, y directamente relacionado con la clausura del edificio.

Cabe mencionar que el conjunto está compuesto por elementos de bronce, entre los que destaca un caldero de un metro de diámetro, una parrilla, tres jarros, un quemaperfumes, varios anzuelos o un colador. Asimismo, destaca una vajilla cerámica con varios elementos como fuentes y cuencos pintados a bandas y 19 copas de imitación griega. De igual modo, en esta misma estancia cuenta con una fosa en la que se tiraron los restos de la carne consumida en el banquete ritual y de medio millar de conchas de río.

Otro gran hallazgo es el gran sacrificio de animales que a modo de hecatombe se ha documentado en el patio del edificio. En este lugar se han encontrado piezas de gran valor como una estatua de mármol procedente de las islas Cícladas que todavía conserva parte de su policromía, algo poco habitual en la arqueología antigua.

Además, sobre el suelo de pizarras y componiendo una escena bien diseñada, se dispusieron 53 caballos, cuatro vacas, tres cerdos y un perro, una operación que se debe poner en relación con el ritual que acompañó a la clausura del edificio.

Por otro lado, la humedad constante del yacimiento ha permitido la conservación de gran parte de la materia orgánica. Por ejemplo, los tejidos, de los que se conservan esteras de esparto trenzado que cubrían los suelos, sacos de lino con semillas o el fragmento de lana más antiguo hasta ahora documentado en la Península Ibérica.

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