Comer bien, recordar sabores tradicionales con matices sugerentes y descubrir texturas nuevas, pero sin perder la esencia del alimento y con la certeza de que la materia prima es de la mejor calidad. Así se puede describir la experiencia del comensal al saborear los platos que integran el nuevo menú estival diseñado por el chef dos estrellas Michelín Mario Sandoval y elaborado en Cáceres por Paco Romero, jefe de cocina del Parador de la ciudad.

Este nuevo menú de verano recorre la geografía española a través de algunos de sus platos más frescos y singulares. El cliente comenzará degustando aperitivos suculentos como salpicón de gamba blanca, recién traída de Huelva; buñuelo de bacalao y steak tartar. Mezcla de sabores que se compensan y que sirven para abrir el apetito de cara a los siguientes platos.

Comienzan los entrantes con un plato exquisito basado en el poder del tomate, algo muy nuestro. Se trata de tomate de colgar asado relleno y salmorejo. Colgar esta verdura ha sido una práctica muy común en los pueblos de Extremadura y que permitía la posibilidad de comer tomates frescos fuera de temporada. Esta técnica se reinventa y este entrante se podrá degustar con un salmorejo y un relleno de verduras asadas.

Si adictivo es este entrante, el segundo lo es más todavía. Espárrago verde con crema de guisantes y yema de huevo. La recolecta de esta verdura se lleva a cabo en esta temporada, por lo que se puede comer en su mejor momento. A los espárragos les acompaña una crema de guisantes y una yema de huevo cocinada suavemente con aceite de oliva.

Platos contundentes

Los entrantes terminan y dan paso a los platos más contundentes del menú: rodaballo a la gallega y pularda rellena de carabineros. Delicioso el rodaballo presentado con patata cocida y un toque de salsa cítrica exquisito que te invita a no dejar ni la espina en el plato. Si todavía tienes ganas de más, la pularda redondeará un menú perfecto. La pularda es muy apreciada en la alta cocina por su carne rica en grasa infiltrada, si se junta con otro manjar reconocido por todos como es el carabinero. Es la unión de un plato que el comensal recordará con facilidad. Además, este sabor se mezcla con otro delicioso como es el del carabinero.

Para finalizar, el postre, el postre con mayúsculas: la tarta de chocolate. Capa de mouse, capa de bizcocho y glaseado de chocolate negro. Una delicia solo apta para los más golosos que también tendrán su recompensa final en unas originales “nubes” violeta.

La experiencia gastronómica se completa por el entorno idílico del Parador cacereño, en pleno casco histórico de la ciudad y por el trato y la cordialidad, inmejorables, de todo el servicio.

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