Historias de Plutón
José A. Secas

Hace pocos días, asistí a una convocatoria empresarial, turística, transfronteriza y de escasa repercusión (también). Allí tuve ocasión (era oportuno) de exponer mi teoría de la equis. Como me alabaron la ocurrencia y en el momento de cascarlo, ya perdí el control de semejante idea publicitaria, voy a aprovechar estas páginas para reivindicar la autoría y dejar constancia por escrito; que nunca se sabe lo que puede ocurrir en el futuro…

Existe una equis en el nordeste de la península que une Madrid y Barcelona; Bilbao y Valencia, cuyo centro es Zaragoza. Esta ciudad, a mitad de camino de grandes metrópolis hispanas, es la quintaesencia del españolismo; al menos, en los sectores del “retail” y del comercio (que no es lo mismo pero es igual). Cualquier multinacional que pretenda asentarse en España y venderle algo a nuestros compatriotas, hace sus pruebas en Zaragoza, más que nada por su ubicación…

Existe una equis en el nordeste de la península que une Madrid y Barcelona; Bilbao y Valencia, cuyo centro es Zaragoza.

Pues a partir de este hecho, mirando por mi ciudad, viendo paralelismos y extrapolando la ubicación de Zaragoza con respecto al comercio con Cáceres con respecto al turismo y la cultura, ¿qué os parece el siguiente eslogan?: “Cáceres, el centro del Oeste” (o de la X o, simplemente, el Centro). Suena bien. Es el lugar menos comprometido, donde “está la virtud”. Un lugar muy cómodo, bien flanqueado y puesto en referencia por las dos capitales de la Península Ibérica (Lisboa y Madrid) y dos ciudades emblemáticas y representativas de las comunidades vecinas: Sevilla y Salamanca.

Aquí, en Cáceres, seremos capaces de centrar el tiro a la hora de pescar con tino en el mar de los clientes y visitantes. Ahí están los mercados. Sumando población tenemos más de doce millones de personas a una distancia entre 200 y 300 km. Nos adueñamos de los valores y riquezas de los vecinos y nos convertimos en el mínimo común múltiplo, pero con nuestra personalidad (por supuesto). No es nada más que una estrategia de comunicación condensada en un eslogan pero también quiero que sea un motivo de reivindicación, de orgullo y de incremento de la autoestima.

Esta preciosa realidad sería más factible con unas comunicaciones dignas. Con tener lo mismo que Zaragoza, nos conformamos: Cruce de autovías y de líneas férreas de alta velocidad. Lo del aeropuerto como que sería secundario… Esto se llama soñar para disfrutar (como diría Dam). Espero verlo antes de morir. Deseos que, al menos, mis hijos y sus hijos lo lleguen a conocer. Enhorabuena y felicidades porque vives en Cáceres, el centro de la X.

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