Dani Muriel en Anfitrión

Después del confinamiento, en el que un actor no puede teletrabajar ¿qué supone subirse a la arena del romano?

Pues es mágico. Es magnífico. La verdad es que he tenido suerte, porque nada más salir, comencé con el rodaje de ‘Servir y Proteger’ y a la vez tuve que ensayar ‘Anfitrión’. He trabajado más de 12 horas al día ¡He pasado de 0 a 100! En los tiempos que corren es una bendición, la verdad.

¿Qué vamos a poder ver en ‘Anfitrión’?

Pues una comedia llena de amor, un espectáculo de música, de risas, de baile y un canto al amor. Esta función es muy adecuada para estos tiempos porque viene muy bien la risa. El mensaje de la función es ameno y, transportándolo a nuestros días, amar a los demás es la única manera que tenemos de salir adelante.

Teniendo cuidado y siendo responsables, claro.

¿Es necesaria una comedia en los tiempos que corren?

Yo creo que sí. El teatro es necesario porque es curativo. Necesitamos que el público venga, aunque sea con mascarilla a ver una función, vuelve a sentir que la vida sigue.

Desde el escenario que contaremos historias y transmitiremos esa paz. En este caso, siendo una comedia se valora más. Vamos a disfrutar de la risa, de una hora y media de baile y de humor. 

¿Cómo has preparado el personaje de Júpiter?

Bueno, es un Júpiter muy enérgico, incluso ‘bailongo’. De hecho, Toni Acosta y yo nos marcamos un baile a lo Fred Astaire maravilloso. Se trata de un Júpiter muy físico. Realmente, somos una troupe de circo que está contando la historia de ‘Anfitrión’ y yo soy el malabarista, equilibrista, saltimbanqui, y este Júpiter bailarín necesita mucha energía.

Yo soy un actor muy físico y me gusta todo lo que tenga que ver con los saltos, con los gags visuales y creo que he aportado mucho a ese Júpiter ¡ha sido muy divertido!

Además, habéis revisado el papel de las mujeres, con mucha más presencia en esta troupe que en el texto de Moliére…

Sí, ten en cuenta que es un texto maravilloso pero que se escribió en 1668. Afortunadamente, ha cambiado mucho la forma en la que se ve a las mujeres y es verdad que en ese aspecto Juan Carlos Rubio, el director, ha querido darle mayor importancia para aportar una visión más cercana a nuestros días, en la que la mujer ya no es un simple objeto. Ha querido darle una visión más contemporánea en la que las mujeres dicen “perdona, somos iguales que los hombres y decidimos”.

Ese aspecto está muy bien traído a nuestros días sin perder la esencia de la obra de Moliére. Ha sido muy divertido ver a Toni Acosta y María Ordoñoez coger las riendas de esos personajes.

¿Hacéis de alguna manera un homenaje al oficio de los cómicos, de actor?

En el fondo es una troupe de circo que tiene que representar ‘Anfitrión’, pues lo hacemos, pero en el fondo estas viendo el día a día de un circo de segunda, el circo Olimpo. Tienen que ir salvando el mes, que tiene mucho que ver con sobrevivir más que con vivir. El oficio de actor es un trabajo muy irregular, con momentos muy malos. Según la Unión de Actores, el 80% de la profesión está en paro, un dato muy triste para la profesión y sale reflejado también.

Ya por último, ¿por qué nadie se puede perder ‘Anfitrión’?

En los tiempos que corren es complicado ver una función con 6 actores. Tenemos además una producción que en Mérida es espectacular, porque en el escenario aparece el circo antes de ser montado, que es precioso de ver.

Tiene una energía, una magia que va a tocar en el corazón al espectador.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here