Pieza del Mes de Octubre 2022 Museo de Cáceres
Anteojos. Museo de Cáceres

El Museo de Cáceres expondrá desde el próximo 20 de octubre una treintena de fotografías seleccionadas entre las 112 que se han presentado al VI premio Internacional de Fotografía ‘Santiago Castelo’.

Este premio está organizado por el Centro Unesco de Extremadura en colaboración con la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes, el Gabinete de Iniciativas Transfronterizas y los Centros de Desarrollo Regional CCDR de Portugal.

Más de 60 autores españoles y portugueses concurren a este certamen cuya exposición recorrerá durante el año 2023 las regiones Centro y Alentejo en Portugal. Este premio, en estos últimos años, ha sabido dar testimonio del «riquísimo patrimonio» natural y cultural la eurorregión EUROACE (Extremadura-Alentejo-Centro), resaltando sus variados paisajes así como sus espacios patrimoniales y bienes inmateriales.

No obstante, también ha sabido ofrecer nuevas formas de pensar y ver el territorio, con «miradas más vanguardistas e innovadoras que abren nuevas vías en los discursos fotográficos y en la forma de entender el espacio objeto del concurso».

Pieza de octubre

Además, como pieza del mes de octubre ha seleccionado unos anteojos de montura simple de bronce donde se insertaban las lentes y que, al carecer de patillas, se sostendrían con una mano o ajustándose al tabique nasal.

Las patillas no se difundieron hasta el siglo XVIII, primero apretando las sienes y luego sujetas a las orejas, informa el Museo de Cáceres.

Este ejemplar procede de las excavaciones en el Convento de San Francisco en Belvís de Monroy, fundado a comienzos del siglo XVI y situado en la dehesa de El Berrocal, a las afueras de la localidad, donde se habían refugiado unos monjes que vivían como ermitaños.

Francisco de Monroy y su esposa Francisca de Henríquez, condes de
Deleitosa y señores del castillo de Belvís, donaron los terrenos y pagaron los gastos de la edificación del convento.

Una historia conectada con México

En 1524, a petición del propio Hernán Cortés, llegaron a México desde Belvís de Monroy doce frailes conocidos como los Doce Apóstoles de México, pioneros en la evangelización y germen de la iglesia mexicana.

El convento estuvo habitado hasta la exclaustración en 1825, año en el que comenzó un largo período de abandono y deterioro hasta que en 1992 se iniciaron las obras de rehabilitación para dotar al edificio de un nuevo uso.

Durante las excavaciones arqueológicas salieron a la luz numerosos restos de la vida conventual, entre ellos esta pieza que serviría para la lectura de algún monje.

FuenteAvuelapluma/Europa Press

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