Piscinas naturales, saltos de agua, embalses, ríos, arroyos… Extremadura supone un destino perfecto para las vacaciones de verano, en plena naturaleza y en parajes protegidos y simbólicos; como darse un baño en la Garganta de los Infiernos o en el Geoparque de las Villuercas-Ibores-Jara.

  1. Buceo entre aves. Entre las múltiples gargantas y piscinas naturales que alberga Extremadura, la cantera de Alcántara. a cantera de Alcántara es otro de esos lugares perfectos que invitan a olvidar el calor. A orillas del Tajo se encuentra este exclusivo paraje natural, con área de buceo y la ocasión de avistar alimoches o cigüeñas negras, que anidan en su paisaje escarpado. Lástima que el espacio sea pequeño y los fines de semana haya mucha afluencia.
  2. Un centro de interpretación flotante. El ‘Balcón del Tajo’ no se limita a ofrecer un paseo fluvial, sino que invita a descubrir la curiosa fauna y flora que reside en este paraje natural. Una experiencia en la que ya se han embarcado 135.000 personas; más de 25.000 pasajeros al año.
  3. Deportes acuáticos. El embalse de Gabriel y Galán ofrece multitud de prácticas deportivas: vela, windsurf, orientación y bicicleta de montaña, entre otros. Aquí se ubica el Centro Internacional de Innovación Deportiva en el Medio Natural, instalado en El Anillo.
  4. ALQUEVA: Nuevas experiencias turísticas. El embalse de Alqueva es el lago artificial más grande de Europa Occidental. Travesías, descensos en kayak, ruta del contrabando, hidrobike… son algunas de las múltiples opciones que ofrece este paraje.
  5. Las gargantas de la Vera. La Vera es el destino preferido para buscar relajo a la sombra de sus piscinas naturales (casi medio centenar). Hay que hacer parada obligatoria en una de las joyas del Jerte: la Garganta de los Infiernos (Los Pilones), donde se da un capricho de la naturaleza que forma bañeras naturales por las que discurre el río Jerte.
  6. Bandera azul. Arena y césped; chiringuitos y merenderos, el binomio perfecto que ofrece a Extremadura contar con la primera playa de interior con bandera azul en España; la playa de Orellana. Aquí se pueden observar tranquilamente buitres leonados y águilas reales.
65 espacios destinados al turismo de agua dulce

Extremadura cuenta en la campaña de verano con 65 espacios autorizados destinados al turismo de agua dulce, entre los que se incluyen 40 piscinas naturales, 17 playas fluviales y ocho playas situadas a orillas de los embalses.

La mayor oferta se concentra en las comarcas del norte extremeño: Plasencia, La Vera, el Valle del Jerte, Ambroz, Sierra de Gata, Hurdes e Ibores. En la provincia de Badajoz, las zonas de baño se concentran en los embalses de Orellana, que por séptimo año consecutivo obtiene la bandera azul, García Sola, La Serena y Proserpina.

Por todo ello, cabe destacar el potencial turístico que representa para Extremadura estos recursos de baño destinados al ocio y que vienen a complementar la oferta turística de la región.

“Extremadura ofrece muchas posibilidades para disfrutar del agua, no en vano tenemos más de 1.500 kilómetros cuadrados de costa interior, algo único en Europa”, en palabras del director general de Turismo de la Junta, Francisco Martín Simón.

Turismo defiende la promoción y comercialización de productos diferenciados en torno al agua, como la pesca y el turismo náutico, así como los espacios dedicados al baño, como un “valor añadido” a la oferta turística tradicional de Extremadura, que además incrementa la actividad económica y el empleo en las zonas rurales.

Por ello, desde la Dirección General de Turismo se impulsará la mejora, adecuación y embellecimiento de las infraestructuras de estos espacios y que el turista encuentre una experiencia de calidad, explica la Junta en nota de prensa.

Del mismo modo, se editará el I Catálogo de la Red Extremeña de Zonas de Baño de Agua Dulce, según ha avanzado Martín Simón ante la Comisión de Turismo.

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