Lunes de papel /
EMILIA GUIJARRO

Estos versos de Blas de Otero: “vendrán por ti, por mí, por todos… escrito está tu nombre temblando en un papel”, han recobrado su significado en esta primera mitad del siglo XXI que cada vez se parece más a los oscuros años del franquismo. No va a quedar ningún español de a pie que no vea su vida afectada por alguna decisión de este gobierno.

Reforma educativa, reforma sanitaria, reforma de pensiones, reformas de la administración local, recortes en cultura, reformas en la administración, reformas del derecho de manifestación, reformas en justicia, reformas en dependencia, reformas en Hacienda. Reformas en servicios mínimos para minimizar las huelgas.

Dos años de gobierno de Rajoy y vamos, como dice el Gran Wyoming, hacia un suicidio colectivo. No hay día que al levantarnos no sintamos el gusto amargo de ver cómo el mundo que habíamos construido, que nos hacía más iguales a todos, va siendo arrollado por un tsunami reformista, que siempre apunta a la misma dirección.

Una banda de reformistas está acabando con todo, por acabar hasta con la memoria de los muertos, lo hicieron con Miguel Hernández, y ahora le toca el turno al nombre del Teatro Madrileño dedicado a Fernando Fernán Gómez que va a ser eliminado por Ana Botella, mientras se toma un café. No podemos decir que estaban instalados en la mentira, no han mentido porque no pensaban hacer nada de lo que habían prometido, porque gobiernan para el bienestar de las empresas, no para los ciudadanos.

Vivir en la miseria trabajando ocho horas por 600 euros al mes. Eso es lo que les espera a los trabajadores de las lavanderías de los hospitales públicos. Bajadas de sueldo brutales, que han empezado por las empresas privatizadas.

Llegan rumores nada tranquilizadores para el mundo de la Cultura. Florentino Perez quiere quedarse con la gestión de los Centros Culturales de Madrid y acabar con las actividades no rentables

Por eso recuerdo estos versos de Blas de Otero, vendrán por ti, por mi, por todos, escrito esta tu nombre temblando en un papel… Hoy, son los trabajadores de las lavanderías, ayer, los barrenderos, antes de ayer, los alcaldes y concejales de los pequeños pueblos, llegará un mañana en que todos seamos esclavos de los banqueros.

En esta tarde gris, solo la fuerza de los barrenderos de Madrid ilumina la tristeza de los versos.

1 COMENTARIO

  1. Quienes votaron al PP creyendo castigar al PSOE aún no saben que el TODOS de Blas de Otero va sobre todo… por ellos. Gracias por el artículo… ¡y sobre todo por los versos!

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