Extremadura está llena de rincones cercanos y más o menos asequibles para el bolsillo de los cientos de miles de turistas que visitan la región cada año. Siempre desde el punto de vista de un guiri británico que viene de un país donde el SMI es de 1.300 euros al mes (el doble que en España).

Se pueden planear escapadas de varios días a Extremadura con un presupuesto ajustado y teniendo como base las ciudades de Plasencia, Cáceres, Mérida y Badajoz, para moverse cómodamente por todo el amplio territorio extremeño. Encontrar alojamientos de buena relación calidad/precio con habitación doble por menos de 50 euros no es demasiado complicado, incluso en los meses de mayor afluencia, en verano y Semana Santa.

La oferta gastronómica y de ocio en la región también puede resultar extraordinariamente atractiva para planear unas vacaciones low cost en tiempos de crisis. Por supuesto, siempre te puedes ir a un Burger King e hincharte de carbohidratos por siete euros…

Ocio barato en Extremadura

En Extremadura el ocio suele ser bastante barato. Mientras que en Madrid, por ejemplo, acceder a una piscina municipal no te cuesta menos de 6 euros (para un adulto) aquí oscila entre 1,50 y 2,20 euros. Aunque, quién necesita cloro, cuando hay tantos kilómetros de costa de agua dulce.

En Extremadura es casi imposible aburrirse, aunque se tenga el bolsillo ‘pelao’, la oferta es muy variada.

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Barranquismo. Se puede hacer barranquismo en la Sierra de Gredos por un precio de 39 euros (incluye equipo y guía). Puedes empezar por El Gargantón que es un precipicio asequible para cualquier principiante en estas lides.

Descenso fluvial por el Tajo desconocido. Si no llegas al Descenso del Alagón, hay otro descenso por el río Tajo (el Descenso de Acehúche, el 17 de agosto) por una cuota de 10 euros. Si no tienes embarcación (canoa, piragua, kayak…) el coste es de 21 euros por persona, que incluye: embarcación, remo, chaleco salvavidas, y transporte a la zona de salida.

Paseo en bici por el campo extremeño. Si quieres cruzar campos, puentes y arroyos sobre dos ruedas hay empresas que se dedican al transporte y avituallamiento de ciclistas por precios desde 40 euros (generalmente, para grupos de 4 personas).

Parque Nacional de Monfragüe. El paraíso de los buitres leonados. Si tienes suerte, hasta podrás ver ciervos. Pero en este parque, sobre todo, te puedes deleitar con la observación de aves. Si te parece aburrido es que no te has pasado por los numerosos miradores de Monfragüe con prismáticos o usando los telescopios. La entrada es libre, pero puedes contratar a guías por un precio de 30 euros.

El Amazonas extremeño. El río Tiétar es como el Amazonas extremeño. Salvando mucho las distancias, obviamente, con el río brasileño, el Tiétar ofrece 150 kilómetros de navegación tranquila para iniciarse en el arte del remo. Desde 15 euros, te puedes lanzar a surcar este gran cauce con todo el equipamiento necesario.

Termalismo. Extremadura es la tercera región española en termalismo social y la tercera región que más turistas recibió el año pasado en este apartado. El turismo termal se explota cada vez más en Extremadura con auténticos chollos, para los que buscan unos días u horas de relax.

Por ejemplo: el balneario Valle del Jerte oferta alojamiento y desayuno tipo buffet y baños relajantes de 30 minutos por 82 euros por persona.

Por supuesto, parada obligatoria es el Gran Hotel Balneario de Baños de Montemayor,  que se comunica directamente con las antiguas termas romanas (aunque está un poco anclado en el target del cliente Imserso; OLVÍDATE de ligar si tienes menos de 60).

Trekking en el Geoparque. Aquí el ecoturismo se hace arte. El Geoparque de Villuercas Ibores Jara es un espacio verde inigualable. El acceso es totalmente gratuito y las rutas que ofrece son muy diversas. Evidentemente, puedes hacerlo acompañado por un guía. En mi caso, me propusieron un trekking sencillo (que ando bajo de forma):  la ruta que lleva hasta el vértice geodésico de Berzocana, a más de 1.000 metros de altura. Las vistas son espectaculares.

Natuex Park. El mayor parque de aventura y ocio de toda Extremadura lo encontrarás en Hornachos. Tirolinas, mini-quads, kayaks, airsoft, galeria de tiro, paseos en burro, circuito miniaventura, circuito coches y lanchas radio control, escalada, camas elásticas, hinchables… TODO desde 10 euros. Merece la pena si se baja a tierras pacenses.

Mina de Logrosán. Si alguna vez has querido vestir un casco de minero, esta es tu oportunidad. Una visita guiada (no se puede hacer por libre) a la mina Costanza de Logrosán (abandonada desde 1946), donde puedes descender hasta dos niveles; aunque este año se ha ampliado el recorrido por sus niveles. Una aventura experiencial diferente, de la que saldrás en vagoneta, como si estuvieras jugando al Temple Run o salieras de una película de terror. Tres euros por barba para adultos, 1,5 para los más pequeños. La mina se reabrió al público en 2012 y ya ha recibido más de 10.000 visitas.

Comer bien y barato en Extremadura

Extremadura siempre ha estado ligada a la buena gastronomía. En esta región la calidad no siempre está reñida con el precio y aquí propongo un puñado de lugares donde comer bien sin dejarse el sueldo. No esperes grandes lujos, ni una carta llena de comidas sofisticadas, pero lo que ofrecen está bien hecho con una atención (generalmente) muy buena.

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Trujillo. La Troya. Es casi un legendario restaurante de esta hermosa localidad cacereña, enclavado en su monumental plaza Mayor. Con un precio único por persona (15 euros aproximadamente) puedes degustar los platos típicos de la tierra. Raciones abundantes (exageradas incluso), lugar privilegiado, trato cercano y calidad gastronómica aceptable (el vino es para valientes). No apto para los que tengan niveles alto de colesterol.

Plasencia. Español. Es un establecimiento perpetuo de la plaza Mayor de Plasencia. Se puede comer en el interior, fresquito, o en el exterior, pasando calor, pero con vistas al abuelo Mayorga y la casa consistorial. No hay tráfico en la zona monumental, por lo que se agradece poder degustar platos sin tragar tubo de escape. El Español es perfecto para tapear. Raciones abundantes y servicio rápido. Es complicado encontrar sitio, aunque los días más calurosos los placentinos huyen de la zona centro. A destacar sus huevos rotos y el secreto ibérico. Sin pretensiones y asequible en el precio (entre 15 y 20 euros).

Otra opción más cara (35 euros por comensal) pero altamente recomendable es el restaurante Casa Juan, en la Judería placentina. Ni de lejos es la alternativa más low cost de Plasencia, pero creo que entra dentro de lo que podríamos llamar presupuesto ajustado (si no entendemos esto como presupuesto mochilero). Trato familiar y una terraza con vistas inigualables a la zona del Parador (Santo Domingo) y al Palacio del Marqués de Mirabel.

Cáceres. La Cacharrería. Que sí. Que hay muchos sitios para comer en Cáceres en plan low cost, pero escojo este por sus tapas originales a buen precio (Ensalada de pollo y setas, croquetas de patatera, secreto con pimentón y salmorejo). La ubicación es inmejorable, casi está escondido (en la calle Orellana, cerca de la Torre de Sande) en pleno casco histórico. El servicio puede resultar algo lento, pero si quieres huir del follón turístico de la plaza Mayor esta es una buena opción. Es una tapería con pretensiones; en plan moderna y cool, pero no defrauda. Se puede tapear cinco cervezas y cinco tapas por no más de 12 euros.

Otras opciones para comer de menú, algo más caras pero muy asequibles, son el Madruelo (entre 26 y 42 euros por persona) con una carta de gran calidad y situado a dos minutos de la plaza Mayor. Sin tener la fama de otros restaurantes cacereños (como el Torre de Sande), su relación calidad-precio es inmejorable, elaboraciones en su punto, acogedor, tranquilo y pleno centro. Sorprende por inesperado.

Hervás. El Almírez. Si te pasas a visitar el Barrio Judío y buscar comer al fresco en una terraza, El Almírez es tu sitio. Para hacerte una idea de los precios, en este sitio puedes disfrutar de un carpaccios de Boletus (15 euros) y un chuleton en su punto (18 euros); el precio final puede salir por unos asequibles 30 euros por persona. No es tan low cost, pero entra en la horquilla de establecimientos baratos calidad-precio. Postres caseros y originales. Es mejor reservar porque el restaurante es pequeño.

Otro clásico es el mesón La Vaca Brava, del que se dice que tiene la mejor carne a la parrilla del Valle del Ambroz. Este tampoco es muy low cost (entrecot de 400 gramos por 22 euros) pero la comida es de buena calidad, aunque sin lujos en el servicio, ni en el establecimiento. Conserva un cierto encanto de mesón familiar.

Jarandilla de la Vera. La Posada. Es un restaurante que merece la pena visitar, ubicado en la pequeña plaza del pueblo. El patio interior medieval está al lado de la Iglesia de la Virgen de la Torre, antigua fortaleza templaria. Económico (no más de 20 euros por cabeza), discreto y con mucho encanto. Es gracioso que el establecimiento exhiba una crítica de un diario de tirada nacional, como si de una pieza de museo se tratase.

Otra opción más cara es el restaurante Puta Parió II. Muy conocido por la zona, es un local que dispone de menús económicos con platos caseros. Nada de lujos. El vino de la casa, mejor dejarlo. Menús por 30 euros por persona (no es caro, tampoco un chollo).

Mérida. El Alfarero.No es el mejor sitio para comer en la ciudad, pero es un lugar de paso que pilla a pocos metros del teatro y anfiteatro romanos con buena relación calidad-precio. Eso sí, una zona por donde los coches pasan rozando las sillas de la terraza. El precio es asequible para los que buscan reponer fuerzas con una parrillada de carne. Las tapas de 1,5 a 2 euros baratas y ricas.

Si no te convence, siempre puedes irte al Tabula Calda o Casa Benito, más caros (menú de 27 euros) pero con un trato exquisito.

Badajoz. La Abacería San Juan. Se encuentra este restaurante en una de las angostas calles que parten desde la céntrica Plaza de España. Personal atento y cocina tradicional extremeña (pluma ibérica, carrillada ibérica, torta de la Serena…). Menú por 7,90 euros. También está la opción del mini menú (un solo plato) con bebida por 5,50 euros.

El Fogón de la Abuela. Establecimiento que ofrece a sus clientes un menú de calidad a precios económicos. Está en la calle Salesianos.

El Tronco. Bar-restaurante tradicional en el casco histórico pacense. El menú ofrece una gran variedad de platos, sin que te fundan con la cuenta. Excelente para el desayuno o el almuerzo. Expertos en parrillada, la cosa no debería salirte por más de 20 euros por barba.

Alojamientos baratos en Extremadura

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Casas rurales

El turismo rural en Extremadura sigue en auge y es una de las opciones más elegidas para pasar unas vacaciones en la región.

En el vasto territorio extremeño a un amplio catálogo de casas rurales muy económicas que NO superan los 15 euros por persona y por noche.

A saber: En Cáceres, Casas Rurales La Dehesa en Casas Del Monte, la casa de campo del Abuelo Marciano en Garganta la Olla, apartamentos turísticos La Salamandra en Hervás, la casa rural Valdeamor, también en Hervás, Los Papúos, en el marco de la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos o la Casa de la Magnolia en Plasencia. Ninguno de ellos supera los 15 euros por noche.

Ya en la provincia de Badajoz dormir en plan low cost, para ver (literalmente) las estrellas, se puede hacer en Las Abuelas, a orillas del embalse del Cíjara, en La viña de Tío Geraldo, en Puebla de Obando o en La Loma en Cabeza del Buey.

Albergues

Los albergues también son otra opción barata para pasar las vacaciones en Extremadura. El albergue Santa Ana de Plasencia, se encuentra en pleno centro de la ciudad. Inaugurado en el año 2011, cuenta con unas instalaciones modernas, a tres minutos de la plaza Mayor y el precio medio de la noche es de 17 euros.

Otro de los albergues más baratos de la región y con mejor calidad-precio es el de Zafra, a 50 minutos en coche de Badajoz.

Circuitos

También existe la opción de contratar un circuito por Extremadura. Son múltiples las agencias que ofertan esta posibilidad que ofrecen recorridos por el Valle del Jerte o la Ruta de los Conquistadores por no más de 250 euros, por un paquete que incluye 6 días y 5 noches en hoteles de 3 estrellas y con pensión completa.

Hospederías

Las hospederías extremeñas son otra alternativa un poco más cara, pero igual de asequibles para el bolsillo de la clase media (o lo que quede de ella, después de la crisis). Desde 63 euros por habitación doble y noche con desayuno incluido.

Esta oferta veraniega está disponible en la Hospedería Conventual de Alcántara, la del Conventual Sierra de Gata, Hurdes Reales, Mirador de Llerena y Puente de Alconétar.

Hoteles

También hay hoteles que ofrecen servicios básicos a precios muy competitivos. La habitación doble en Extremadura para hoteles de 3 estrellas oscila, en su mayoría, entre los 40 y los 75 euros. Y hablo de hoteles en condiciones, no de hoteluchos que más bien parecen pensiones venidas a más. Quien busca, encuentra.

En Extremadura es incluso posible alojarse en un hotel de lujo como es el caso del Blue City Mérida Palace, que se asienta sobre dos de los edificios más emblemáticos de la Plaza de España (de los siglos XVI y XIX) el Palacio de los Mendoza y el Palacio de los Pacheco, desde un precio inicial de 61 euros la noche.

El Hotel Alfonso VIII de Plasencia, de cuatro estrellas y ambiente clásico actualizado, donde poder pernoctar en pleno corazón de la ciudad, por un precio de partida de apenas 50 euros.

El low cost también se extiende a establecimientos más lujosos en tierras extremeñas.

TRANSPORTES. Caso aparte: los transportes ya son otro cantar. Si no vienes en coche, debes saber que a Extremadura todavía no ha llegado el AVE. Vaya usted a saber cuándo será posible. Tampoco hay un tren diesel y  RENFE lo mismo te pone un tren decente a Madrid y nuevo (donde poder cargar el ‘smartphone’ para no morir de aburrimiento), que una cafetera que siempre, SIEMPRE, llega con 30 minutos de retraso a su destino (como mínimo).

Así que, casi mejor usar las líneas de autobús, que ofrecen más disponibilidad horaria y su precio es más o menos igual.

En Extremadura solo hay, de momento, una gasolinera low cost. Se ubica en Mérida.

Volar al aeropuerto de Badajoz es otra opción. Siempre que la nueva empresa que opera no cancele sine die todos los vuelos. BUEN VIAJE.

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