El cacereño Juan Carlos Caso, que interpuso un recurso contencioso administrativo por las obras de la calle Alzapiernas de Cáceres, ha puesto fin al procedimiento judicial. Caso demandó al ayuntamiento porque comprendía que las obras que se acometieron en esta calle y su entorno no cumplían la normativa de accesibilidad. Tras solicitar de forma reiterada información al ayuntamiento y no recibirla, decidió interponer un recurso en el juzgado contencioso administrativo.

Ahora, tras el anuncio de que se van a llevar a cabo actuaciones puntuales en esa zona con el fin de solventar los errores de la obra, Caso, que sufre una grave discapacidad visual, ha decidido poner fin a este litigio.

«Aunque se van a hacer cuatro cosillas», ha señalado, «entendemos que ya están presupuestadas y que se van a llevar a cabo», continúa «por lo que no tiene sentido seguir con este procedimiento judicial», ha señalado el demandante, que ha dado una rueda de prensa este viernes junto a su abogado Sebastián Gallego.

 
 
 
 
 
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No obstante, ha argumentado que la obra de Alzapiernas ha sido «un total despropósito» y «un despilfarro del dinero público». En este sentido, ha criticado que nadie haya asumido ninguna responsabilidad, ni en la anterior legislatura ni en esta en la que, según ha dicho, «no se ha querido hacer una caza de brujas».

Una denuncia con largo recorrido

Las denuncias de Juan Carlos Caso comenzaron hace cuatro años cuando solicitó al Ayuntamiento de Cáceres el expediente informativo sobre la obra al no cumplir la normativa de accesibilidad, según avaló la propia Oficina Técnica de Accesibilidad de Extremadura (OTAEx), con los informes que ha realizado.

Esa información no le llegó hasta que no hubo una «amenaza de sanción o multa» por incumplir la legislación, según ha explicado el abogado de Caso. Cuando al fin se le entregó la información en un formato que no era accesible ni adecuado a su discapacidad visual, interpuso el recurso en el Juzgado Contencioso-Administrativo por inactividad.

El proceso judicial también se ha alargado debido a la constante petición de informes y la ralentización de los procesos por la pandemia. No obstante, una vez que el ayuntamiento ha anunciado que va a realizar reformas en la citada calle y en los alrededores, el demandante entiende que debe poner fin al procedimiento judicial por «satisfacción extraprocesal por el objeto de la litis», ha detallado el abogado.

Aunque haya decidido poner fin al proceso judicial, Juan Carlos Caso considera que todo esto ha servido para que se tome conciencia de la necesidad de adaptar los espacios urbanos a la accesibilidad de las personas con problemas de discapacidad, tanto visual como de movilidad.

Cabe recordar que las obras de la calle Alzapiernas y el entorno se realizaron con fondos europeos Edusi, en la anterior legislatura, con un presupuesto de medio millón de euros. Consistieron en la instalación de una escalera mecánica en uno de los tramos y la construcción de rampas que no cumplen la normativa de accesibilidad.

El gobierno local considera «justo» el fin del litigio

La portavoz del Gobierno en el Ayuntamiento de Cáceres, María José Pulido, ha considerado «lógico» y «justo» que se haya puesto fin al procedimiento judicial por las obras en la calle Alzapiernas. 

Pulido ha valorado que el denunciante «haya respondido bien» una vez se han acometido algunas actuaciones puntuales para mejorar la accesibilidad en este entorno. 

«Creemos que la solución que se buscó para Alzapiernas no era del gusto de este equipo de Gobierno pero ya estaba aquí y lo que hemos intentado es, siguiendo las indicaciones que nos ha dado la Oficina Técnica de Accesibilidad de Extremadura, cumplir con todas las medidas y buscar la mayor accesibilidad posible», ha explicado la portavoz en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno local.

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