_MG_8342

Dudas de papel /
GOYO TOVAR

Dado que en esta página se recogieron -hace justo seis meses- las tristezas comerciales y sociales de la cacereña calle Pintores, y ahora recoge un periódico -en portada- que la Policía instruye veinte expedientes por eso de los mal llamados grafittis e imputa a cinco presuntos “pintores”, me entra la quincenal duda de si tendrá parecido efecto esto que usted va a leer a continuación en el inmenso campo de los vilipendiados derechos humanos.

Ustedes deben saber que si el gobierno EEUU y el gobierno EU acuerdan cosita rosa, to er mundo toma el rosa por bandera. Y también saben que -teóricamente- esos gobiernos y todos los gobiernos del mundo se sujetan a la tutela y ánimo de la Organización de las Naciones Unidas para organizarse en la unidad que -teóricamente- nos preserva de la paz, del progreso y de la dignidad que dicen que debiéramos tener las personas. (Oiga, que incluso lo han firmado)

También es sabido que la dignidad incluso puede ser comprada o vendida por un plato de monedas. Siendo la gente bracera la más inclinada a dejar a un lado la dignidad con tal de alejar el hambre, los potentados y mandones imponen con cínico lujo argumental que si no estás a gusto me voy a otro sitio que ya habrá niños, mujeres y humanoides que trabajen más barato, más tiempo y que sus gobernantes fabriquen más exenciones impositivas. Como hay muchas naciones, hay multinacionales.

Pues no se qué individuo humano, o alocado grupo, ha propuesto en la ONU que se obligue a todas las multinacionales a que cumplan las elevadas directrices y sesudas resoluciones que aseguran el respeto de los Derechos Humanos sea cual sea la nación donde la fábrica o la explotación se ubique. Europa y Estados, han dicho educadamente, tururú. Fíjate tú quiénes son los que en verdad manejan el látigo para mantener a los humanos derechos.

No hay grafitti más necesario que aquel que revienta la tranquilidad al poderoso y concede ilusión al desvalido. Esos puercos que nos ensucian paredes limpias y blancas debieran cambiar de aspiración y manchar la frente de los dirigentes de la ONU y sus poderosas naciones. No parece sensato que parte del Patrimonio de la Humanidad esté en una ciudad y no en sus ciudadanos.

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

This site uses Titan Security to reduce spam. Learn how your comment data is processed .