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Medio Ambiente apuesta por la mejora tecnológica y la limpieza de montes públicos y privados.

El nefasto incendio que se produjo el verano pasado en Sierra de Gata (que arrasó con 8.000 hectáreas) ha ensombrecido el panorama de la lucha contra incendios, por la ausencia de conclusiones certeras acerca de qué sucedió aquellos días de agosto y qué falló por parte de la Administración.

El incendio que acaeció en la Sierra de Gata durante el mes de agosto de 2016 arrasó una superficie de 7.833 hectáreas de las que el 85% pertenecían a terreno privado y el 15% eran públicos. Durante las labores de extinción del incendio se contó con un dispositivo de medios procedente de otras Comunidades Autónomas e incluso de Portugal sin precedentes en Extremadura. Aun así la coordinación de los medios fue uno de los puntos mejorables de este suceso.

Pero, como cualquier catástrofe, también ha traído mejoras en la lucha contra incendios, que las zonas rurales pedían a gritos. Por ejemplo: que los ayuntamientos cumplan con sus planes periurbanos.

Para ello, la Junta ha puesto en marcha una nueva política forestal, que se ha comenzado a desarrollar en los trabajos de restauración de la Sierra de Gata en colaboración con la Universidad de Extremadura (UEx) y en contacto directo con los territorios.

Una nueva política que “parte de la necesidad de evitar grandes masas forestales de un solo cultivo, sin espacios intermedios que permitan actuar como cortafuegos naturales”, en palabras de la consejera de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio de la Junta de Extremadura, Begoña García Bernal.

En el mismo sentido, la consejería permanecerá alerta para que los ayuntamientos cumplan con la puesta en marcha de sus planes periurbanos como “principal” medida de prevención contra los incendios.

Conclusiones y mejoras

“Queremos realidades, hechos y mejoras” ha precisado García Bernal sobre las conclusiones de la comisión de investigación del incendio de Sierra de Gata, que su consejería espera de “buen agrado”.

“Esta consejería ha pasado al completo por esa comisión de investigación sin estar de acuerdo, aunque han habido ausencias, como la Delegación del Gobierno”.

“Este Gobierno no puede pararse ni esperar a saber cuáles son esas conclusiones y por eso ya ha actuado en incluir mejoras”, zanja la consejera.

Según García Bernal, la Junta ya ha actuado en la mejora tecnológica del puesto avanzado del 112 y en los nuevos sistemas de llamadas SIRDE para que “ningún alcalde, que son los jefes de protección civil” se quede incomunicado en caso de emergencia, “como sucedió con el alcalde de Villamiel en el incendio del verano pasado”.

Para ello, se contará con 10 teléfonos por satélite que se entregarán a los responsables municipales de las zonas afectadas en caso de que se caigan las comunicaciones. La consejera también ha añadido que son “fundamentales” lo planes periurbanos; “quiero recordar que Hoyos y Acebo no lo tenían”.

La consejera también ha reseñado que se está actuando la limpieza de montes no solo públicos, sino que también se incidirá en la necesidad de que las fincas privadas se mantengan desbrozadas. “Hay una situación durísima en el monte privado, donde entraremos si hace falta acudiendo a la vía judicial para que los propietarios mantengan limpias sus fincas”.

“No puede ser que el monte privado, por no estar limpio, provoque situaciones como la de Acebo, donde los medios de extinción no eran capaces de llegar al monte”.

“Vamos a seguir trabajando en Protección Civil y en mejorar la información a la ciudadanía en los posibles casos de evacuación”, todo ello “independientemente de las conclusiones que surjan”, ha sentenciado la consejera.

Plan de Protección Civil

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De momento, solo conocemos las conclusiones realizadas por el Grupo Parlamentario Podemos, que participó en la citada comisión de investigación.

Podemos ha reclamado la articulación en la comunidad de un Plan de Protección Civil ante el riesgo de incendios.

Asimismo, entiende que debido a la extensión y dispersión geográfica de las poblaciones rurales extremeñas se hace “necesario” disminuir los tiempos de respuesta de los bomberos del SEPEI. También, defiende la agrupación de “todos” los organismos con competencia en las emergencias rurales para “mejorar” la eficacia de las mismas; así como el estudio de la posibilidad de una remodelación urbanística encaminada a la creación de un “cinturón de seguridad” alrededor de los casos urbanos en zonas de alto riesgo de incendio conformada por espacios agrícolas como huertos u olivares.

Dentro de sus conclusiones de la comisión de investigación, la formación entiende que los tiempos de respuesta de los bomberos del SEPEI “no son adecuados” a la comunidad “por la falta de medios materiales y humanos”; y tacha de “deficiente” la gestión forestal por parte de los diferentes gobiernos de la Junta de Extremadura, al generar —apunta— “grandes masas arboladas sin interrupción que se convierten en un polvorín en verano”.

Un verano de alto riesgo

El Plan de Lucha contra los Incendios Forestales de Extremadura (Infoex) movilizará durante la campaña de verano (hasta el 15 de octubre) a 900 profesionales forestales, así como a 250 agentes del medio natural.

Juan Carlos Gómez Roldán, Jefe de Servicio de Prevención de Incendio de la Consejería, que el invierno seco, “sin apenas heladas y con altas temperaturas, sumado a las fuertes lluvias de la primavera, ha provocado que tengamos zonas de pastizales casi de la savana”.

Esto, según Gómez Roldán, “es gloria para el ganadero pero supone un grave peligro de cara al verano, porque el pasto fino arde a mucha velocidad”.

Además, ha explicado que las zonas de Extremadura de mayor riesgo son aquellas donde se concentra la masa forestal, “como el norte y las zonas periféricas de la región”. Pero, ha añadido, esas zonas ahora “están relativamente tranquilas, porque están muy cargadas de agua”.

E. Villanueva /

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