Los hospitales y centros sanitarios de Extremadura comenzarán durante la próxima semana a intentar realizar una asistencia médica normalizada. Esto no quiere decir que se vaya a «abandonar la lucha contra el Covid-19». Así, se va a garantizar «la seguridad para pacientes y para profesionales» a través del establecimiento de «circuitos limpios» de coronavirus según ha informado hoy el vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales, José María Vergeles 

Las primeras intervenciones quirúrgicas que se recuperan en la región serán las oncológicas; después la cirugía vascular; y luego el resto de las intervenciones para retomar la asistencia médica. Asimismo, en el campo de la Atención Primaria de Salud «lo primero» que se recuperará serán las consultas programadas para el control de las enfermedades crónicas.

Nuevos Protocolos, circuitos seguros

En los hospitales extremeños se van a establecer «circuitos seguros para poder intervenir quirúrgicamente libre de Covid-19». Para ello, se realizarán test «específicos» del Servicio Extremeño de Salud (SES) «con todas las garantías de calidad» tanto al equipo quirúrgico como para al paciente que se va a someter a cirugía. 

José María Vergeles ha señalado que ya está siendo distribuido el protocolo designado para dichas cuestiones por las diferentes áreas de salud. Por tanto, a lo largo de la próxima semana se podrá empezar en algunos de los centros sanitarios extremeños para «intentar normalizar» la situación asistencial programada.

En este sentido, ha insistido que aunque hay que ir «tendiendo a la normalización» en la actividad sanitaria y la programada no hay que «abandonar la lucha contra el COVID-19». Igualmente, también ha subrayado que hay que  trabajar para «quitarle a la población el miedo a acudir a los centros sanitarios cuando lo necesitan», dado que «en los centros sanitarios no es donde se contagia el coronavirus».

Reducción de la actividad

Vergeles ha recordado además que para «toda la actividad urgente los centros han estado abiertos». Las consultas externas (las que se pueden retrasar) se han reducido en Extremadura durante la crisis sanitaria en un 61,3%. De igual modo, ha indicado que en las intervenciones quirúrgicas programadas la reducción durante el estado de alarma ha sido de casi un 87%, «bien porque ha habido una disminución de la actividad de los centros, pero también porque ha habido personas que han decidido que querían seguir esperando por miedo a la infección por el coronavirus».

En total, más de 4.500 pruebas diagnóstico-terapéutica han sido canceladas en los hospitales extremeños durante el estado de alarma. Estos descensos se han producido, por un lado, a que el sistema sanitario tenía que luchar «de forma prioritaria» contra el COVID-19, pero por otro, «al rechazo de los pacientes a realizar la pruebas por miedo a contagiarse».

Prioridad a los infartos e ictus

Finalmente, en su comparecencia ante los medios, Vergeles ha hecho también un llamamiento a la ciudadanía para que «no se aguanten en casa» durante la crisis sanitaria si tienen síntomas de infarto o ictus.

«Si presentan síntomas que puedan ser compatibles con un infarto agudo de miocardio o con un ictus por favor acudan a las urgencias», ha insistido. Ahora mismo, los hospitales extremeños tienen «circuitos limpios» de COVID-19 «para poder atenderles con todas las garantías de calidad y no retrasar la atención de estas enfermedades, que de no atenderlas a tiempo tienen consecuencias muy importante para la salud de las personas y su desarrollo vital».

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