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El Ayuntamiento espera que antes de fin de año comience la adaptación para hacer visitable la Torre de las Cigüeñas.

En Cáceres existen hasta 22 torres. Más allá de las populares Torre Bujaco y Torre de los Púlpitos, estampa típica del trazado medieval cacereño, existen otros torreones más o menos populares que desafían el paso del tiempo ante la mirada de propios y extraños.

Todas las torres de Cáceres están desmochadas por orden de los Reyes Católicos; orden que fue dada en 1476. El motivo: evitar que ningún señor feudal se atreviera a desafiar a la Corona, amparándose en sus seguras murallas. Sólo se perdonó una torre, la del capitán Diego Fernández de Cáceres y Ovando, por su amistad y vasallaje a los reyes. Hoy es la denominada Casa de las Cigüeñas, sede del Gobierno Militar, en la plaza de San Mateo.

La alta Torre de las Cigüeñas es una de las que se harán visitables para el deleite de cacereños y forasteros.

Precisamente, sobre la apertura de la Torre de las Cigüeñas, la alcaldesa, Elena Nevado, ha precisado que el convenio para hacerla visitable ya está ultimado, y que tiene el visto bueno del Ministerio de Defensa. “Espero que antes de fin de año comience a ejecutarse”.

El Consorcio Cáceres Ciudad Histórica mantiene un convenio de colaboración con Defensa, que conlleva una serie de obras para adecuar la zona al tránsito de los visitantes.

Otros torreones

Respecto a las otras torres, que podrían sumarse a edificios abiertos al público en el medio plazo, destaca la Torre de Espadero, situada en la calle Tiendas; una construcción de los siglos XIV y XV de planta cuadrada que dispone de un excelente matacán que mira hacia la puerta de Coria.

La Torre Mochada es de origen árabe y se trata de un bloque macizo de planta octogonal, construida con tierra amasada y unida a la muralla defensiva de la ciudad en la calle Torremochada.

Sin olvidarnos de la Torre Redonda del Palacio de Carvajal (conocido como Casa Quemada, desde que un incendio causara graves daños al edificio en el siglo XIX), que sí es visitable.

Uno de los lugares más significativos del casco histórico cacereño, una espléndida mansión señorial del siglo XV, de estilo gótico, que esconde grandes rincones desconocidos para muchos.

La Torre Redonda, que se ubica en la calle Amargura, también conocida como torre de la higuera (porque se puede apreciar la higuera que hunde sus raíces en estas piedras históricas), es uno de los elementos donde el visitante podrá reparar para contemplar unas vistas insólitas del conjunto histórico cacereño.

Eduardo Villanueva /

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