Lunes de papel
Emilia Guijarro

Termina octubre, y con el fin de mes, también los actos del mes del Mayor que organiza el Ayuntamiento de Cáceres. Este año en la Gala de los Mayores, broche que cierra la celebración de actividades de este colectivos, se ha premiado a las mujeres mayores de nuestra ciudad y entre todas ellas ha recibido un merecídisimo homenaje Fernanda Sánchez Franco, una mujer que tanto ha hecho por el estudio y difusión del folklore de nuestra provincia. Desde aquí me sumo a este reconocimiento. Fernanda sigue investigando y poniendo en valor todo lo relacionado con esta materia. De esta actividad nunca se ha jubilado.

Hace pocos días nos visitaba Manuela Carmena para hablar de su experiencia como alcaldesa desde una edad en la la mayoría de las personas del país está jubilada. Hablaba Manuela de la importancia de los proyectos, de la ilusión, del empoderamiento de las personas mayores, sobre todo de las mujeres mayores, y de la importancia de la pertenencia al entorno. Pero también aludió a los insultos y críticas que ha recibido por ser mayor.

Los mayores de hoy día ya no son aquellos de hace años que pasaban las tardes jugando a las cartas en las tabernas y en los hogares de mayores. Hoy son una fuerza gris que mueve la economía y en los que se apoya la precariedad de muchas familias.

Manuela Carmena y la recién fallecida Margarita Salas son mujeres en las que la edad no ha sido una cortapisa para realizar sus sueños y proyectos. Ellas, como otra muchas, se han mantenido activas hasta el último momento.

La semana pasada nos dejó Margarita Salas, pionera en investigación de biología molecular, merecedora de tantos reconocimientos y premios, que ha estado investigando hasta el último momento, y ha sido maestra de otras grandes investigadoras.

Y no podemos olvidar que gran parte de los cuidados de menores y personas dependientes recae en los abuelos, especialmente de las abuelas, que siguen siendo una fuerza de trabajo y de cuidados, sin ellas la crianza de los hijos sería una tarea imposible.

Ya lo decía Rita Levi-Montalcini, cuarta mujer galardonada con el Premio Nobel, a la que su padre no dejaba estudiar, porque consideraba que esa actividad no era propia de mujeres, que tanto ha investigado sobre el cerebro humano “el cerebro nunca debe jubilarse, sino trabajar noche y día. A los cien años, mi mente es superior que a los 20 años, porque tengo más experiencia”

Los meses, los días de los Mayores no están solo para celebraciones, que están muy bien que se hagan, sino también para reflexiones y reivindicaciones. Reflexionar en positivo sobre la fuerza y el valor de un poder gris creciente es una tarea inexcusable.

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