La bruja Circe

Antiguo Ejercicio Esenio de Purificación y Salud, un pedido de varias lectoras.

Ponte de pie en medio de la naturaleza viviente, entre el cielo y la tierra. Siente la tierra bajo tus pies; siente como la tierra te carga y te sostiene. Siente el cielo infinito sobre ti que te inspira, te mejora, te eleva y piensa en el origen de tu espíritu y de tu inteligencia. Piensa en el cielo, piensa en el origen de tu alma que es parte de conciencia universal. En la tierra, piensa en el origen de tu alma terrestre, en tu conciencia individual y siéntete la unión viviente entre las fuerzas del cielo y de la tierra, del infinito y de lo que está en desarrollo. Y di estas palabras dedicadas a la tierra: Madre Tierra, yo te ofrezco mi agradecimiento con todo mi corazón pido que todos los seres que hay en ti, protejan, nutran y bendigan todo lo que crece.

Si puedes siéntate sobre la hierba y di : Madre Tierra, elimina todas mis enfermedades y mis faltas, que alcance el equilibrio para que pueda recibir la bendición y trasmitirla a todos los seres vivientes. Mantente en silencio, mientras dejas que la tierra te purifique. Piensa en tu espíritu, siente tu alma, y di con tu fuerza vital: Doy gracias por la luz, por el agua de la vida, por al precioso aire, por el fuego sagrado, por los minerales, por las plantas, por los animales, por la humanidad que camina por el sendero de la evolución, gracias; por los seres de luz, por la inteligencia cósmica que creó mi pensamiento, gracias por mi sensibilidad, por la vida universal que impregnó mi vida con la semilla de la individualidad y por todos los seres del mundo, doy las gracias

Cruza los brazos sobre tu pecho, inclina ligeramente tu cabeza, y pronuncia la palabra de cierre: Amen.

Por medio de la práctica de este ejercicio, notarás que recibes una fuerza y armonía que te permite estar más equilibrado y ser tú mismo en la vida.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here