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Si te viera Schopenhauer /
Sergio Martínez

Europa ha temblado de dolor con los atentados acaecidos el pasado martes en Bruselas. Más de 30 muertos, cientos de heridos y mucho terror y miedo a una sociedad, la europea, que se ve incapaz de luchar contra un enemigo fantasma, que sólo aparece para infundir dolor y miedo. El error ahora sería responder a ese dolor con más miedo y menos libertades.

En los últimos años Europa se ha enfrentado a distintas crisis que no ha sabido solucionar. Todavía no ha solucionado la grave crisis económica. De esta misma crisis surgió la crisis del euro, con un futuro incierto en el horizonte. Tiene pendiente Brexit y en estos momentos se enfrenta a tres retos que debe superar por el bien de todos: el auge del radicalismo de extrema derecha, la crisis de los refugiados y el terror yihadista.

Estos tres elementos están muy relacionados entre sí, ya que la manera de afrontarlos es clave en su desarrollo futuro. Ante estos ataques terroristas yo no quiero el cierre de fronteras (que afecta a los refugiados), no quiero que la seguridad prime por encima de la libertad que significa hoy en día ser europeo. Desgraciadamente por el auge de los partidos radicales y la presión británica, cada día, el acuerdo de Schengen es cada día más discutido. Y sin Schengen no hay Europa. La libre circulación de las personas por todo el continente es la clave en la libertad de los europeos. Si nos dejamos llevar por el miedo al terror y muere el acuerdo de Schengen, Europa estará muriendo.

Y luego está Siria, seguramente estos atentados pueden afectar aún más al trato que estamos dando a los refugiados que huyen de un país devastado por la guerra. En primer lugar, hay que detener el conflicto en el origen. Europa no puede sola, pero a través de la ONU tiene que liderar un proceso de pacificación internacional. No podemos mirar para otro lado ni un minuto más. Estamos permitiendo una guerra a las puertas de Europa con una pasividad insultante. Ya ocurrió lo mismo en Bosnia hace más de veinte años y no aprendemos de los errores.

Y en segundo lugar, hay que acabar con el drama de los refugiados. El cierre de fronteras, La falta de solidaridad europea no puede sostenerse por más tiempo. Si no ponemos solución a este drama, si no hacemos valer los derechos humanos a estas personas, cómo podemos proponernos como ejemplos de nada.

Seguirá habiendo atentados terroristas terribles. Pero no podemos volver atrás. Europa debe dar un paso. Quizás toda esta columna es una utopía, pero creo que ante el terrorismo sólo queda la opción de ser más fieles que nunca a los valores que son atacados. Ante el terror hay que ser más europeos.


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