El último diente de leche
Víctor M. Jiménez

Al corro de la patata,
            menta perfuma los labios.

Entre las piernas florece
            temblor de plumas nuevas.

Naranjitas y limones
            alivian el resfriado
            de las agendas perdidas.

Vueltas y más vueltas
siguiendo la tonadilla:
            ¡Achupé! ¡Achupé!
            ¡Sentadita me quedé!

 

Después de la dulce niebla
            los rostros se endurecieron.


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