Uno de los mayores orgullos de Extremadura es su rica y variada gastronomía. Once denominaciones de origen y cuatro indicaciones geográficas protegidas dan fe de la calidad y variedad de la gastronomía extremeña. Sus ibéricos, vinos, el Pimentón de la Vera, y por supuesto, el queso Torta del Casar, entre otros manjares, conforman una de las más singulares y ricas despensas del mundo.  

La Torta del Casar se elabora desde hace siglos en la provincia de Cáceres y gracias al buen hacer de sus productores, que saben combinar tradición y vanguardia se ha colocado a la cabeza de las industrias queseras de todo el mundo. Casar de Cáceres es el origen y el centro de producción más popular de la Torta del Casarpero también podemos encontrar queserías en la zona de la Sierra de Montánchez y Sierra de Fuentes. 

Un entorno privilegiado 

Una de las razones por las que la Torta del Casar nació en Cáceres es por las singularidades geográficas que ofrece este territorio. La trashumancia y el pastoreo, relacionados con el sector ovino, siempre han estado presentes en la zona, por lo que la producción quesera ha sido muy prolífica.  Tanto es así, que existen un buen puñado de anécdotas relacionadas con su particular aroma, carácter y sabor.  

Hoy os vamos a contar una curiosa historia que sucedió durante la primera edición de ‘España, el país de los 100 quesos’, una muestra organizada organizado por Enric Canut, Premio Nacional de Gastronomía en 2007, en la Feria Internacional de Barcelona Alimentaria en el año 1996. En la muestra se presentaron 100 variedades de quesos españoles artesanos. La gran mayoría desconocidos enotnces para los profesionales del sector.   

Una mañana apareció en Alimentaria el director de una de las multinacionales queseras más importantes de Holanda que había oído hablar de las virtudes de la Torta del Casar y, tras probar varios quesos, se acercó abiertamente y preguntó: 

 – Usted es Enric Canut, organizador de esta exposición y especialista en quesos. ¿No es así? 

 – Sí, señor. ¿En qué puedo servirle? 

 – Esta Torta del Casar es un queso extraordinario. ¿Sabe usted cómo se elabora? 

 – Por supuesto- afirmó. 

 – ¿Podría enseñarnos a hacerlo en nuestra fábrica de Holanda? – La pregunta implicaba toda una declaración de intenciones. Sonrió. 

– ¿Cuántas Tortas del Casar le gustaría fabricar diariamente?, preguntó con ironía. 

 – Para empezar, unas 10.000 diarias, contestó muy serio. 

 – Miré es muy fácil. 

 Abrió los ojos como platos y miró con atención. 

 – Esta producción comporta unos 50.000 litros de leche de oveja diarios. Por tanto, en un lugar apropiado de Holanda tienen que elevar el terreno hasta unos 400 metros de altitud, plantar 600 hectáreas de dehesa, a partir de unas 100 encinas por hectárea, y dejar que crezcan 25 años. Posteriormente, deberían cubrir esta área con algún sistema para obtener temperaturas medias anuales de 15ºC… 

 El holandés empezó a fruncir el ceño- 

 – Luego, deberían comprar unas 25.000 ovejas merinas – continuó con sorna- y contratar con recolectores extremeños el suministro de unos 1.500 kg de hierba cuajo silvestre. Cuando tengan todo esto, me llaman e iré a Holanda para enseñarles cómo se hace la auténtica Torta del Casar- concluyó el experto. 

 El ejecutivo holandés sonrió francamente y me dio la mano demostrando su gran sentido del humor. Luego, sin dejar de sonreír, continuó probando las excelencias de los quesos artesanos de nuestro país. 

El sabor inconfundible de la Torta del Casar 

La leche cruda de oveja es la base para elaborar este queso natural y artesano, con una inconfundible textura cremosa y envuelto en una corteza fina, ligera y semidura.  Tanto es así, que la Torta del Casar tiene que vendarse para evitar que se derrame durante su proceso de elaboración. Su característico sabor es intenso y se funde en el paladar con un toque salado y un punto de amargor.  

Como curiosidad, este cremoso queso debe su nombre a su gran parecido a las tortas de pan. En este sentido, conviene aclarar que cuando la corteza no está del todo formada, la Torta del Casar no aguanta su propio peso, se redondea y se aplasta por los lados, como una Torta de Pan.  

Una exquisitez con Denominación de Origen. 

Los productos únicos deben proteger su identidad y su origen. Por tanto, la Junta de Extremadura tomó la decisión de reconocer a la Torta del Casar a efectos oficiales, bajo la Denominación de Origen Protegida (D.O.P) en abril de 1999 justo el mismo año de la Muestra en Barcelona. 

Cabe subrayar que en este reconocimiento está incluida la zona geográfica, las ganaderías, la leche, así como el método artesanal de elaboración y el producto final. Posteriormente, en noviembre de 2015, la Comisión Europea aprobó este reconocimiento a nivel de la toda la Unión 

El sabor más solidario
La D.O.P Torta del Casar junto con sus ganaderos y sus queserías han decidido dar un paso adelante antes la crisis social que ha provocado la pandemia del COVID-19 y aportar su granito de arena colaborando con muchas familias en dificultades a través de la ONG Banco de Alimentos.  Por eso ahora la Torta del Casar es el Sabor Más Solidario.Por cada Torta del Casar que se vende se realiza una donación económica al Banco de Alimentos, que procede de las cantidades mensuales que aportan las ganaderías y queserías inscritas en el Consejo Regulador por su actividad productora.  No te va a costar nada, solamente tienes que comprar una Torta del Casar con el logo del Banco de Alimentos y disfrutar del Sabor Más Solidario. 

Entra en www.bancodealimentos.tortadelcasar.eu/ y conoce todos los detalles de esta campaña solidaria. 

 

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