Elegir qué estudiar y encontrar después un trabajo relacionado con esa formación sigue siendo uno de los grandes retos para muchos jóvenes. En Extremadura, donde las empresas necesitan cubrir determinados perfiles profesionales, la Formación Profesional (FP) se ha convertido en una vía para preparar a los trabajadores que requiere el tejido productivo y facilitar nuevas oportunidades laborales sin salir de la región.
El curso 2026/2027 ha arrancado con 828 opciones formativas y más de 30.000 plazas, la mayor oferta de FP de la comunidad. Además, las matriculaciones han aumentado un 25% en los últimos cinco años. La oferta incorpora nuevas especialidades relacionadas con ámbitos como el mantenimiento de vehículos híbridos y eléctricos, la seguridad y las emergencias o los servicios en la nube.
El crecimiento refleja el peso que están adquiriendo estas enseñanzas, aunque el desafío va más allá de ampliar las plazas disponibles: el objetivo es que la formación responda a las necesidades reales de las empresas y se traduzca en oportunidades de empleo.
Empresas que buscan trabajadores, alumnos que buscan futuro
La construcción es uno de los ejemplos más recientes de esta necesidad de conexión. Durante la Feria Ibérica de la Construcción (FICON), celebrada en Don Benito entre el 21 y el 23 de octubre, representantes del sector alertaron de que serían necesarios unos 14.000 trabajadores adicionales para atender las obras proyectadas en Extremadura. Se trata de una estimación empresarial de demanda potencial, no de una cifra de vacantes abiertas.
La falta de profesionales convive con el aumento del interés por formarse en esta actividad. Según la Consejería de Educación, la matriculación en la familia profesional de Edificación y Obra Civil ha crecido casi un 46% en la región durante los últimos cinco años.
No es el único ámbito en el que resulta importante ajustar la formación a las necesidades productivas. La transformación tecnológica también exige nuevos conocimientos en áreas como la informática, la electricidad y el mantenimiento industrial. Identificar esos perfiles y anticiparse a la demanda puede ayudar tanto a las empresas como a quienes deben decidir su futuro académico.
Dualex, un puente entre la formación y el empleo
Precisamente en este contexto, la Junta de Extremadura anunció el pasado 22 de octubre la puesta en marcha de Dualex, una plataforma destinada a conectar las necesidades de contratación de las empresas con el alumnado de Formación Profesional.
La iniciativa pretende facilitar que las compañías identifiquen perfiles en formación y que los estudiantes puedan conocer mejor las posibilidades laborales vinculadas a sus estudios. Su desarrollo se enmarca en un modelo de FP dual que combina el aprendizaje en los centros educativos con la formación en empresas.
La herramienta constituye un paso hacia una mayor coordinación entre el sistema educativo y el tejido productivo. Sin embargo, su alcance dependerá de cómo se implante y de la participación de empresas y centros. Por el momento, la información publicada no concreta todos los detalles sobre su acceso general ni permite evaluar sus resultados.
También será importante que esta conexión llegue a empresas de distintos tamaños y sectores, incluidas las pequeñas compañías que tienen un peso relevante en la economía extremeña. Las necesidades de contratación varían entre territorios, por lo que conocer la realidad de cada comarca resulta fundamental para orientar la oferta educativa.
Más formación, pero también oportunidades reales
La FP ofrece una vía de acceso al empleo y permite adquirir competencias prácticas, pero contar con un título no garantiza por sí solo la incorporación al mercado laboral. Influyen la especialidad elegida, la experiencia, la demanda existente y las condiciones de contratación.
La Consejería de Educación ha situado la empleabilidad media de estas enseñanzas en Extremadura por encima del 80 %, aunque las perspectivas varían según la titulación. La cifra refleja el potencial de la FP, pero también la importancia de orientar al alumnado para que pueda elegir con información sobre las salidas profesionales de cada itinerario.
A esto se suman otros factores que pueden influir en la decisión de quedarse en la región o buscar trabajo fuera: la estabilidad, los salarios y las posibilidades de progresar profesionalmente. La colaboración entre centros y empresas es una pieza importante, pero debe ir acompañada de oportunidades laborales que permitan desarrollar una trayectoria a largo plazo.
El reto para Extremadura consiste, por tanto, en acortar la distancia entre estudiar y trabajar. La ampliación de la oferta formativa y herramientas como Dualex pueden contribuir a ese objetivo, siempre que respondan a necesidades reales y se traduzcan en resultados. Porque formar a los profesionales que necesita la región es solo una parte del desafío: la otra es conseguir que encuentren aquí un futuro.




























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