El último diente de leche
Víctor M. Jiménez

Unos dedos sin cicatrices
amasan con la fuerza
de los brotes lozanos.

Existe una convergencia
al punto de destino,
un sumidero ineludible.

La suma de colores
no es el arcoíris
sino un nubarrón gris
que pronostica tempestades.

La evidencia no favorece
el verbo del profeta.
Ignora que el fin del mundo
sucede cada día.


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