Coria presenta en FITUR el Mantel de la Sagrada Cena

La ciudad de Coria presenta en FITUR 2026 el Mantel de la Sagrada Cena, este jueves 22 a las 16:45h. Coria se muestra como un destino con alma, historia y vocación. La ciudad extremeña recalca un patrimonio excepcional, una programación cultural constante y una oferta que combina espiritualidad, gastronomía, naturaleza y experiencias auténticas.

 

Coria llega a FITUR con un símbolo muy especial. ¿Qué representa para la ciudad presentar el Mantel de la Sagrada Cena en un escaparate turístico internacional como este?

Presentar el Mantel de la Sagrada Cena en FITUR supone un auténtico punto de inflexión para Coria. Como ya comentábamos en la rueda de prensa, estamos trabajando de forma decidida en la promoción del turismo religioso. Nuestro objetivo es convertir a Coria en una ciudad de peregrinaje, un punto intermedio entre Madrid y Fátima, capaz de atraer a los miles de personas que practican este tipo de turismo en todo el mundo. Queremos que quienes realizan estas rutas se detengan en la ciudad y descubran una reliquia antiquísima, de un valor incalculable, que forma parte de nuestro patrimonio histórico y espiritual.

Este mantel no es solo una pieza religiosa, sino también histórica y patrimonial. ¿Qué historia encierra y por qué lo convierte en un elemento único dentro del turismo religioso en España?

El Mantel de la Sagrada Cena encierra una historia de enorme valor histórico, patrimonial y religioso. Los estudios de datación realizados, entre ellos los del profesor Jackson, de la Universidad de Colorado, señalan que se trata de una pieza de la época de Jesús. Presenta características muy significativas: tiene un tamaño similar al de la Sábana Santa de Turín, una torsión del hilo concreta y un tinte azul índigo en los bordes cuya procedencia se sitúa en la zona de Israel, lo que refuerza su autenticidad histórica.

La tradición judía explica, además, que en la Última Cena se utilizaban dos manteles: uno que cubría la mesa o el suelo, como los manteles actuales, y otro que protegía los alimentos de la arena del desierto. Según esta tradición, uno de esos manteles sería el que se conserva en la ciudad de Coria, ya que todas sus características, tanto en la datación como en los materiales y la decoración, coinciden.

Resulta especialmente curioso que en la pintura de La Última Cena de Leonardo da Vinci aparezca un mantel muy similar, con ese mismo remate en azul índigo, lo que añade un elemento más de interés a la pieza. A todo ello se suma que, en los últimos años, diversas novelas históricas han tomado como base la historia del mantel, contribuyendo a difundir esta reliquia desde una perspectiva distinta pero igualmente atractiva.

En definitiva, su valor histórico, su significado religioso para quienes creen y el interés cultural y narrativo que está despertando lo convierten en un elemento único y muy atractivo dentro del turismo religioso en España.

El turismo religioso vive un momento de crecimiento y renovación. ¿Cómo encaja Coria dentro de este nuevo perfil de viajero que busca espiritualidad, cultura y experiencias auténticas?

Coria, en sí misma, es una experiencia auténtica. A lo largo del año se organizan cientos de eventos en la ciudad, desde actividades culturales, deportivas y turísticas impulsadas tanto por el Ayuntamiento como por las asociaciones locales. Esto hace que el visitante, independientemente de la época en la que llegue, siempre encuentre algo que hacer y una propuesta atractiva que complemente su estancia.

En los últimos años hemos trabajado intensamente la gastronomía como elemento de atracción turística y, este año, queremos completar esa oferta apostando por la espiritualidad. Vivimos un momento en el que, tanto en España como a nivel mundial, se percibe una cierta crisis de valores, lo que está propiciando un renovado interés por la espiritualidad y la religión. En este contexto, Coria encaja perfectamente dentro de ese nuevo perfil de viajero que busca experiencias con significado, cultura y autenticidad.

Por eso creemos que este es un momento especialmente adecuado para dar a conocer el Mantel de la Sagrada Cena. La posibilidad de contemplar una pieza que, según la tradición, pudo cubrir la Última Cena de Jesús es una experiencia profundamente impactante, capaz de emocionar y dejar huella en quienes la visitan.

Más allá de la fe, ¿qué otros valores —artísticos, culturales o identitarios— puede descubrir el visitante que se acerque a Coria atraído por el Mantel de la Sagrada Cena?

Más allá de la dimensión religiosa, quien se acerque a Coria atraído por el Mantel de la Sagrada Cena descubrirá una ciudad con una riqueza histórica, cultural y patrimonial extraordinaria. Hablamos de una de las ciudades más antiguas de España, con un conjunto histórico-artístico declarado Bien de Interés Cultural, que alberga un patrimonio muy amplio y diverso.

El visitante también puede conocer la ermita de la Virgen de Argeme, patrona de la ciudad de Coria y de la diócesis Coria-Cáceres. Se trata de un enclave de gran belleza, situado en un entorno natural privilegiado, en un meandro del río Alagón, que combina espiritualidad y paisaje. A esto se suma una oferta natural muy atractiva, con rutas senderistas ideales para quienes disfrutan del ejercicio al aire libre y del contacto con la naturaleza.

La gastronomía es otro de los grandes valores de la ciudad, con una oferta amplia y de gran calidad, que permite al visitante disfrutar de la cocina extremeña en un entorno auténtico. Además, Coria cuenta con una infraestructura turística sólida, con una variada oferta de alojamientos que incluye apartamentos turísticos con una excelente relación calidad-precio, así como hoteles de tres y cuatro estrellas.

A nivel estratégico, Coria se sitúa al noroeste de Extremadura, muy cerca de Portugal y en una ubicación privilegiada para realizar excursiones. Se encuentra a menos de 45 minutos de Cáceres, a media hora de Plasencia y muy próxima a espacios naturales de gran relevancia como el Parque Natural del Tajo Internacional o Monfragüe. Todo ello convierte a la ciudad en un lugar ideal para alojarse, disfrutar de Coria y, desde aquí, descubrir otros rincones del norte de Extremadura y del país vecino.

¿Qué impacto espera el Ayuntamiento que tenga esta presentación en términos de visibilidad turística y desarrollo económico para la ciudad?

Somos conscientes de lo que supone FITUR, un espacio en el que muchos destinos presentan su oferta turística y donde la repercusión directa no siempre es inmediata. Sin embargo, su verdadero valor está en los contactos que se generan. A raíz de esta cita vamos a mantener reuniones con turoperadores especializados en turismo religioso, algunos de los cuales ya han visitado Coria, y también con periodistas especializados en este ámbito.

El objetivo es poner en valor que en Extremadura existe una reliquia única en el mundo, una pieza de enorme valor histórico y espiritual que merece ser conocida. Primero por los propios extremeños y, a partir de ahí, proyectarla al exterior y darla a conocer al mundo, ya que se trata de una reliquia todavía poco conocida pero de un valor incalculable.

Coria cuenta con un patrimonio histórico muy potente. ¿Cómo se integra este mantel dentro de una estrategia más amplia de promoción cultural y turística del municipio?

El Mantel de la Sagrada Cena se integra dentro de una estrategia de promoción cultural y turística en la que llevamos trabajando desde hace tiempo. Coria cuenta con un sólido plan de marketing y una programación cultural constante, con actividades a lo largo de todo el año, pensadas para dinamizar la ciudad y atraer distintos perfiles de visitantes.

Un buen ejemplo son las Jornadas Gastronómicas y las rutas de tapas impulsadas el pasado año, con las que apoyamos al sector de la hostelería y la gastronomía y que tuvieron una respuesta muy positiva. Este año hemos querido dar un paso más y apostar por el turismo religioso, poniendo en valor un patrimonio único que nos diferencia.

Esta diversificación de la oferta turística permite que la ciudad se vaya conociendo cada vez más, favorece el crecimiento progresivo de los alojamientos y contribuye a un desarrollo turístico sostenible para Coria.

Para quienes aún no conocen Coria, ¿qué mensaje le gustaría lanzar desde FITUR a los viajeros que buscan destinos con alma, historia y emoción?

Invitamos a todo el mundo a descubrir Coria, una de las ciudades más desconocidas. y a la vez más sorprendentes, de Extremadura. Es una ciudad preciosa, que se disfruta simplemente paseando por las calles de su casco histórico, viviendo sus fiestas y conociendo sus tradiciones, como los festejos taurinos declarados de Interés Turístico, únicos por celebrarse dentro del propio casco histórico.

Coria también invita a disfrutar de su gastronomía, de su cultura, de su patrimonio y de una historia que se respira en cada rincón. Pero si hay algo que realmente marca la diferencia es su gente: cercana, acogedora, divertida y siempre dispuesta a ayudar al visitante, incluso a acompañarlo hasta donde haga falta.

Y para completar la experiencia, no puedo dejar de recomendar una visita al Convento de la Madre de Dios, donde las hermanas elaboran unos dulces artesanos absolutamente deliciosos que ya forman parte del alma de la ciudad.

FuenteAvuelapluma
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