La bruja Circe

Hay quienes cuentan que es un espectáculo idolatra y lo es.

Porque el humano adora más la advocación que lo representado, venera más al nombre que la figura que representa. Pero que imaginería para recrearse mirándola, que emocionante sumergirse en el fervor de los cofrades.

Atorarse los oídos de tambores y trompetas que lloran la muerte y celebran la resurrección.

En mi ciudad para turistas y visitantes, que sorprendente y emocionante será descubrir y ver por vez primera, nuestras, procesiones nocturnas, en un lugar lleno de magia, los golpes sonando a la entrada de una imponente puerta, las velas como pequeñas estrellas, alumbrando el camino, el silencio contenido de los asistentes, los pasos resonando en el suelo y el entorno cales empinadas y estrechas, palacios y conventos, una ciudad medieval completa, conservada en granito y en el respeto de los ciudadanos y las administraciones. Verdad que todo puede mejorarse y que hay que conservar y eliminar los parches, pero en general visto con ojos nuevos el conjunto de la vieja ciudad es impresionante y más cuando sabemos que a dos pasos, encontraremos todas, avenidas, hamburgueserías, comida hawaiana y otras cosas de esta era.

Para los que vivimos en la zona centro es a veces un poco pesado la fanfarrias de tambores constante durante esta semana. Pero yo lo escudo, que a mí me encanta ver las obras de arte que pasan bajo mis balcones con todo su esplendor.

Esperemos que el tiempo nos acompañe.

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