Música y juego, dos actividades destinadas a entenderse

Desde tiempos inmemorables, “el arte de las musas” viene siendo una de las expresiones culturales que más han hecho disfrutar a la sociedad. Si ponemos el foco en la última década, se observa que los acordes musicales se han conformado como una característica de otros muchos productos que sin esa música perderían parte de su esencia, y por ende de su éxito.

En la última década es cuando una nueva vertiente del ocio se ha erigido como la principal opción a nivel mundial. El sector del juego ha ascendido varios escalones desde que llevó a cabo, de manera generalizada, un cambio de modelo de negocio guiado por los nuevos tiempos. Ha sido ejemplo para otros campos muy diversos a la hora de llevar a cabo esa reconversión. Productos como las slots online en España se han convertido prácticamente en idolatrados para buena parte de la población, teniendo siempre como característica añadida a la música. Unas melodías que dan un salto de calidad y que permite identificar algunos títulos con tan solo escuchar dos notas.

El camino de la relación entre la música y otros campos lo comenzó a recorrer el séptimo arte hace más de un siglo. Por ejemplo, hay algunas películas a lo largo de la historia que no se entienden sin sus bandas sonoras. Algunas de esas canciones que guiaron películas de referencia se han convertido en obras de culto y pese al paso del tiempo siguen siendo recordadas por millones de personas.

Los gustos y preferencias se han extrapolado en este nuevo tiempo hacia otro campo tecnológico como el de los videojuegos. Las bandas sonoras han dado un paso más en todo lo referente al gaming, llegando a convertirse en auténticas canciones que trascienden mucho más del título o de una obra en cuestión. Este es un fenómeno que viene de lejos.

Con solo echar un vistazo décadas atrás aparecen obras de culto como Super Mario Bros que han sobrevivido perfectamente al paso del tiempo, manteniendo las cualidades que le permitieron llegar a ser considerada una saga única en la historia. Sin duda, entre todas esas cualidades, “el arte de las musas” hizo su contribución… ¡y de qué manera!

La historia demuestra que, pese a que los avances tecnológicos sean constantes, la música sobrevive y se adapta a todo lo que aparezca como novedad en la sociedad. Una expresión cultural que no entiende de fronteras y que trasmite emociones y sentimientos a todos los oyentes.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here