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Cáceres, España
lunes, agosto 20, 2018

Al pan, pan

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante. Como suele ocurrir, la...

Concertados, o sea, público

La amistad y la palabra / Enrique Silveira En respuesta a un compañero, José María Cumbreño Me atrevo a tutearte, José María, porque tenemos muchas cosas en...

Si Raquel me quisiera…

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Miro el móvil porque me da que son más de las ocho. Aún no ha amanecido y los...

No te he olvidado

La amistad y la palabra Enrique Silveira ¿Sabes Fernando?, he pensado muchas veces en escribir sobre ti, pero nunca he tenido prisa. Hubiera sido difícil...

Buenos días, caminante

La amistad y la palabra Enrique Silveira Me gusta caminar, como a Machado, pero no comparto su talento literario ni, por fortuna, su angustia vital. A...

Sonrisas como armas

La amistad y la palabra Enrique Silveira Desde el rincón en el que me habían ubicado no veía a mis padres, pero sabía que estaban...

No me dejéis solo

La amistad y la palabra Enrique Silveira Noté mi enfermedad en su lenguaje gestual. Hacía tiempo que no nos veíamos pero estaba seguro de que...

El voto secreto

La amistad y la palabra Enrique Silveira Todos los años, cuando agoniza noviembre, se produce un encuentro que no por parecerse mucho al inmediatamente anterior...

Decálogo del español

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Ser un español reconocido requiere un comportamiento distintivo y muy difícil de imitar, si no te has criado...

Miedo y esperanza

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Recordaba Marién aquel desventurado día en el que conoció de verdad el miedo. No pasaron muchos minutos hasta...

Eficacia feliz

La amistad y la palabra Enrique Silveira No podía recordar Juan la primera vez que había sonreído, pero sí tenía bien presente la primera noche...

España y el mundo

La amistad y la palabra Enrique Silveira Un buen puñado de generaciones de españoles se ha criado bajo la sombra del pesimismo, la escasa autoestima...

¡Que aproveche!

La amistad y la palabra Enrique Silveira Tenía Juan Bieneducado en la cabeza la imagen de la mesa familiar cuando era un niño. Tras...

Por favor, ¿la plaza de toros?

La amistad y la palabra / Enrique Silveira   Octubre de 1982. Somos cinco. Nos conocemos desde hace un par de años, porque compartimos aula en la...

Pedagogía tradicional

La amistad y la palabra Enrique Silveira El sonido de sus sempiternos tacones auguraba su presencia en la clase. Se accedía a esta por un...

Misas sin Iglesias

La amistad y la palabra/ Enrique Silveira Apenas había llegado a la adolescencia cuando decidí renunciar a la misa de los domingos. No dejaba de ser...

Cataluña es diferente

La amistad y la palabra/ Enrique Silveira Lo reconozco: los independentistas me han vencido. No tengo más remedio que admitir una de sus reivindicaciones...

Mejor con un apretón de manos

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Ser profesor me ha gustado siempre. Como todas las profesiones, tiene cosas buenas y otras que no lo...