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Un alto en el camino

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De Cáceres de toda la vida /
José María Saponi

Te pones ante el ordenador con el deseo de acertar en el tema de lo que has de escribir para que pueda ser atractivo y de interés, para quienes tengan la amabilidad de leer estas líneas, y es cierto que hay veces en que las dudas son enormes, porque tienes varias ideas y no sabes cual escoger o que no tienes ninguna y tienes que pensar en los acontecimientos que hayan sucedido y sean relevantes.

De la vida nacional, no tengo ganas de referir hoy nada, porque todo sigue igual por no decir peor, ya han pasado muchos días desde el 20 de diciembre, en aquellas elecciones de resultado propio de un jeroglífico en el que las urnas dijeron,” ponerse de acuerdo”, que España necesita del esfuerzo desinteresado de todos. El ansia e interés de Pedro Sánchez para ser Presidente del Gobierno, el trozo de tarta que desea recibir Iglesias en un pacto con el PSOE en el que él lleve la mejor parte, Alberto Rivera con su antes esperanzador mensaje , está bailando en la cuerda floja y no sabe a que arrimarse, Mariano Rajoy con su experiencia de gobierno y su corazón gallego repleto de garantías de gobierno, sigue ofreciendo lo que quizás pudiera ser una solución para evitar unas nuevas elecciones aunque no serian mala solución empezar de nuevo, pero un pacto entre las fuerzas constitucionalistas, que tienen una idea de España, su unidad y su bienestar, sería un buen objetivo a conseguir.

Hablar de la Semana Santa es hacerlo de una tradición, religiosa y cultural que se remonta a varios siglos atrás en ciudades y pueblos de España con sus desfiles procesionales, expresando los acontecimientos del martirio y muerte de Cristo. Estos desfiles no han disminuido en interés, sino que más bien han experimentado un crecimiento notable, que se ha sentido en las ciudades, por ejemplo en la demanda creciente de visitantes que se alojan en hoteles de la localidad y todo ello motivado por la incesante actividad de las diferentes cofradías, unas de creación moderna y otras que se remontan en existencia a siglos atrás

Han pasado los días de la Semana Santa, y de nuevo el atractivo de los desfiles procesionales por la ciudad de Cáceres, han vuelto a exhibir la representación de una singularidad especial compuesta por la belleza de las imágenes que desfilan y cruzan las calles y adarves de su barrio antiguo. El atractivo de la Semana Santa cacereña proporciona cada año más interés en las personas que la visitan, fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 2002 y de Interés Turístico Internacional en el 2011.

Ha sido un paréntesis de vacaciones para algunos, un alto en el camino para otros, la Semana Santa nos ha traído el recuerdo de una de las mayores injusticias que se cometieron en la historia de la Humanidad, injusticia que llevo a morir clavado en una Cruz al Hombre más justo de la tierra por predicar y desear la Paz a todos los hombres de buena voluntad y el amor entre todos. Y al recorrer ciudades como la de Cáceres, es conocer la historia y las culturas que han estado presentes en España, puente universal entre las tres culturas religiosas de occidente, que se perciben en todas ellas a través de sus monumentos, sus obras de arte, su gastronomía y el sentir de las personas que las habitan.

Una respuesta a Un alto en el camino

  1. Durs dice:

    Sr. Saponi estoy muy de acuerdo con éso de que éste país necesita que todos los que vivímos en él intentemos llegar a un acuerdo de hacia donde queremos ir y pongamos nuestro granito de arena para poder llegar a conseguirlo, algo que veo utópico, aún así no está demás soñar, pero al leer lo siguiente “Mariano Rajoy con su experiencia de gobierno y su corazón gallego repleto de garantías de gobierno” no he tenido más remedio que soltar una sonora carcajada, perdone usted, pero me parece un mal chiste.
    Con respecto al interés turístico de la semana santa cacereña, no voy a discutirle la belleza de ciertas piezas procesionales, ni la de los enclaves por donde discurren, otra cosa es ya la sensación que le deja a uno en ésos intentar ver el casco antiguo e intentar atravesar, no recorrer, alguna de las calles por las que discurre alguna de las dichas procesiones es básicamente preferible no entender el idioma, para no entender las ‘lindeces’ que llegan a interpelar aquellos que están esperando a que dentro de 1h pase por el lugar la comitiva procesional. Pero discúlpeme seguramente haya malinterpretado alguna expresión y seguramente también la entonación con la que fue realizada, debe ser por éso de que no soy CATOVI como dicen por éstos lares.
    Un cordial saludo.

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