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Cáceres, España
sábado, enero 20, 2018

La bandera

La temperatura de las palabras José María Cumbreño Desde hace unos días, cualquier persona que pasee por el centro de Cáceres se encontrará, a la...

La sala Capitol vuelve a abrirse

La temperatura de las palabras José María Cumbreño Los diarios regionales informaban la semana pasada de la reapertura de la Sala Capitol. Según parece, Amelia...

La manifestación del buen rollito

La temperatura de las palabras José María Cumbreño En la segunda acepción que el Diccionario de la RAE ofrece de la palabra “manifestación”, puede...

La nueva Consejería de Cultura (y de unas cuantas cosas más)

La temperatura de las palabras José María Cumbreño Cuando, hace algo más de dos años, comenzó la legislatura en la que ahora mismo nos encontramos,...

¿Cómo era aquello de que en Cáceres nunca hay nada?

La temperatura de las palabras José María Cumbreño Si a los españoles les encanta quejarse, los cacereños debemos de ser españoles al cuadrado. Españolísimos. Una de las...

No nos merecemos estos políticos

La temperatura de las palabras / José María Cumbreño Escribo esto mientras veo una tertulia de TV3 que debería mostrarse en las facultades de periodismo...

Dos banderas con los mismos colores

La temperatura de las palabras / José María Cumbreño Cuando muchos países latinoamericanos luchaban por su independencia, podía parecer chocante ver en el ejército español a...

Gonzalo Hidalgo Bayal y las Medallas de Extremadura

La temperatura de las palabras José María Cumbreño La semana pasada se entregaron las medallas de Extremadura. Sé que resulta casi imposible que todo el mundo...

El tren y la decaúve

La temperatura de las palabras José María Cumbreño Mi padre, como muchos extremeños, tuvo que emigrar en los años setenta para poder conseguir un trabajo. Estuvo...

60000 millones de nada

La temperatura de las palabras Jose María Cumbreño El pasado dieciséis de junio se conoció que el Banco de España daba por perdidos 60000 millones de...

Una red de Bibliotecas Públicas

La temperatura de las palabras José María Cumbreño Borges siempre decía que imaginaba el paraíso como una especie de biblioteca. Y es que hay que reconocer...

Una calle para Juan Rosco

La temperatura de las palabras José María Cumbreño Hace unos meses reflexionaba aquí acerca de la cantidad de escritores de primer nivel que, por puro azar,...

Los artistas que dan clase

La temperatura de las palabras José María Cumbreño He estado en Baeza dos veces. Y las dos he terminado visitando el aula en la que Antonio...

Otra Feria del Libro es posible

La temperatura de las palabras / José María Cumbreño El nivel de la feria del libro de Cáceres lleva años empobreciéndose edición tras edición. No obstante,...

A la cárcel por contar chistes

La temperatura de las palabras / José María Cumbreño No sé si podemos llamar democrático a un estado que envía a la cárcel a una muchacha...

A vueltas con las dichosas letras

La temperatura de las palabras / José María Cumbreño Desde hace unas semanas, en esta ciudad casi no se habla de otra cosa. Y es que...

El pene y la vulva

La temperatura de las palabras / José María Cumbreño Durante unos días, se ha podido ver por Madrid un autobús naranja cuya carrocería mostraba el siguiente...

Centrifugados

La temperatura de las palabras / José María Cumbreño El fin de semana que viene se celebra en Plasencia la tercera edición de Centrifugados, el encuentro...