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Cáceres, España
martes, septiembre 26, 2017

Concertados, o sea, público

La amistad y la palabra / Enrique Silveira En respuesta a un compañero, José María Cumbreño Me atrevo a tutearte, José María, porque tenemos muchas cosas en...

Abrázame y no digas nada

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Supe que debía ir al tanatorio cuando devolvimos a mi padre a la tierra. Hasta ese instante había...

Biencasado

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Nada más llegar al bar donde solíamos acampar los sábados, me encontré con un conocido que sobrevolaba las...

Pueblos sin alma

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Desde la loma situada en la misma entrada del pueblo, divisaba Gervasio las casas entre las que había...

La peor enfermedad

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Me lo encontré una tarde mientras paseaba. Hacía mucho que no nos veíamos. Me sorprendió su aspecto, porque...

Litigios sobre ruedas

La amistad y la palabra / Enrique Silveira No corren buenos tiempos para F. Alonso. El otrora campeón no consigue llamar la atención de los medios...

Imitar lo bueno, desterrar lo malo

La amistad y la palabra / Enrique Silveira No somos muy bien recibidos los españoles en nuestros periplos por Europa. Nuestras costumbres chocan irremediablemente con las...

Te odiaré más adelante

La amistad y la palabra / ENRIQUE SILVEIRA Cualquiera que pretenda instruir en la buena expresión conmina a utilizar vocablos sencillos, fáciles de entender y que...

Miedo y esperanza

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Recordaba Marién aquel desventurado día en el que conoció de verdad el miedo. No pasaron muchos minutos hasta...

Si Raquel me quisiera…

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Miro el móvil porque me da que son más de las ocho. Aún no ha amanecido y los...

Por favor, ¿la plaza de toros?

La amistad y la palabra / Enrique Silveira   Octubre de 1982. Somos cinco. Nos conocemos desde hace un par de años, porque compartimos aula en la...

No dejes de hablarme

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Cuando nació, su madre no dejaba de decir que tenía aspecto andino, como si no hubiera conseguido a...

Misas sin Iglesias

La amistad y la palabra/ Enrique Silveira Apenas había llegado a la adolescencia cuando decidí renunciar a la misa de los domingos. No dejaba de ser...

A menudo se nos parecen…

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Es un axioma indiscutible que el amor filial ocupa el primer lugar en la jerarquía de los afectos....

Al pan, pan

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante. Como suele ocurrir, la...

Gran Teatro

La amistad y la palabra / Enrique Silveira El cine era por entonces una convocatoria ineludible. No resultaba barato, sobre todo para las menesterosas arcas de...

Aire fresco

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Miró Juan Gañán incrédulo al camarero que le ofrecía la carta de vinos. Nunca había visto una, no...

Mejor con un apretón de manos

La amistad y la palabra / Enrique Silveira Ser profesor me ha gustado siempre. Como todas las profesiones, tiene cosas buenas y otras que no lo...